lunes, 1 de julio de 2013

Un conflicto cada vez más complejo

Francia y Reino Unido anuncian el envío de armas a los grupos rebeldes moderados. Pero los guerrilleros están pasándose de a miles a las filas de Al Qaeda. El gobierno de Damasco recibe ayuda de Rusia y de la milicia libanesa de Hezbolláh.


La diplomacia de Francia y Reino Unido evitó que la Unión Europea (UE) extendiera el embargo de armas en el conflicto sirio. De este modo, a partir de agosto, podrían comenzar a proveer de armamentos a los rebeldes, supuestamente los moderados. La fecha de agosto ha sido fijada para esperar los resultados de la Conferencia de Ginebra sobre el conflicto de Siria, convocada para fines de junio. 

Posiblemente, la decisión de los gobiernos de Francia y Reino Unido responda a la intención de evitar un fracaso de levantamiento contra el régimen de Bashar al-Assad. La historia de la “intervención humanitaria”, provocada por la de armas químicas convence poco. La ONU dispone de evidencias que indican el uso de este tipo de armas por parte de los rebeldes sirios. Así como las matanzas se perpetran tanto de un lado como del otro. La prensa occidental escatima información sobre las atrocidades de los rebeldes, como ocurrió en el barrio Chekh Maksud de Alepo, donde los milicianos decapitaron al imán de la mezquita, o los mortíferos ataques con coches bombas y misiles.

La cuestión es otra: los gobiernos de Londres y París están tratando de evitar la debacle de los opositores ante el avance del ejército regular que, a fines de mayo, puso en jaque a los rebeldes en varias zonas del país.

Lo confirma un reciente informe de los servicios de inteligencia alemanes (BND) presentado por su jefe, Gerhard Schindler, a los principales políticos del país responsables para la seguridad. Schindler sostuvo que Assad no sólo está lejos de ser derrocado, sino que el ejército retomó el control de Damasco y la provincia de Homs, expulsando los rebeldes de muchos de los suburbios de la capital, cortando sus líneas de abastecimiento hacia el sur y, posiblemente, hacia el oeste. Para el responsable de los BND la situación de los rebeldes es precaria, incluso para los jihadistas (guerrilleros vinculados a Al Qaeda), como el Frente al Nusra, debido a que han sido cortadas las vías de suministro y de evacuación de los heridos.

La decisión de los europeos de intervenir en el conflicto, bajo argumentos como los “riesgos de una implosión, de la desaparición de Siria como Estado”, según el canciller español Juan Manuel García Morgallo, contrasta por lo tanto con el análisis de los servicios de inteligencia alemanes.

Además, introduce un elemento nuevo al involucrar abiertamente a países occidentales. Al respecto no es la única novedad. También la milicia libanesa de Hezbolláh, a través de su líder, Hassan Nasrallah, anunció en mayo que están apoyando al gobierno de Damasco para recuperar el control del sur de Siria. Eso dejaría en manos de los rebelde sólo el sur del país, controlado por las milicias de los curdos que, en Siria como en Iraq, han aprovechado las aguas revueltas para reclamar su autonomía. Pero el ingreso en el conflicto de Hezbolláh introduce un factor religioso, pues hasta ahora el conflicto sirio involucraba a la mayoría sunita, apoyada por Turquía, Qatar, Arabia Saudita y decenas de miles de guerrilleros provenientes de treinta países, contra un gobierno dominado por la minoría alawita y apoyado por los chiitas de Irán. La presencia de los sunitas de Hezbolláh opondrá a sunitas contra sunitas, árabes contra árabes, elevando la complejidad del conflicto.

Tercera novedad en el conflicto es la reacción de Rusia, que seguirá en su compromiso de proveer a Damasco del sistema de misiles tierra aire, S-300, considerado el más sofisticado de este tipo. Nadie cree que se trate de armas defensivas, como sostiene el gobierno ruso. No se hizo esperar la protesta de Israel ante la perspectiva de ver ubicar estos letales misiles a 80 km de su territorio, que pueden incluso alcanzar su capital.

Para el diario madrileño El País, la inoperancia de la ONU y las divisiones internas de la UE permitieron que el gobierno de Damasco fuera socorrido no sólo por Rusia, sino por aliados que son “improbables ejemplos de valores deseables”: Irán y Hezbolláh. Si bien es cierto que el gobierno iraní y la milicia libanesa no son un aporte para la paz en Oriente Medio, tampoco lo son los gobiernos de Qatar y Arabia Saudita, que están financiando grupos radicalizados en numerosos países, sin muchas contemplaciones en cuanto a la vinculación de éstos con el terrorismo. Los expertos del SIPRI, de Estocolmo, el instituto de investigación para la paz, consideran muy posible que tan sólo los cataríes hayan gastado en este conflicto 3 mil millones de dólares. Los sauditas han sido más sigilosos, al tiempo que Turquía se ha transformado en un necesario soporte logístico para el conflicto y en el punto de paso obligado de mercenarios y partidarios de la jihad (guerra santa)  convencidos de ganarse el paraíso en caso de morir en combate.

Tanto la guerra en Siria, como en su momento en Libia, produjo el efecto colateral de multiplicar los “jihadistas”, muchos de los cuales se identifican con Al Qaeda. En lo que va del año, no menos de 3 mil rebeldes, unidades enteras, han dejado el Ejército Libre de Siria para pasarse al Frente al Nusra, vinculado íntimamente con Al Qaeda.

Favorecidos por el caos provocado por estos conflictos, los partidarios de la jihad auspiciados por Al Qaeda y financiados por los mencionados países petroleros se han transformado en un problema también en el norte de África, en Mali, Libia, el sur de Argelia, con avances en Níger.

Siria, luego de Libia, está sentando un nuevo antecedente por la pasividad con la que la comunidad internacional acepta la intervención en las cuestiones internas de un país. Tras la intervención por razones humanitarias y la defensa de una democracia que algunos actores del conflicto desconocen en su casa, se ocultan cuestiones de prestigio político y políticas neocoloniales. Intereses que nada tienen que ver con la voluntad del pueblo sirio, el único que tiene derecho a pronunciarse.

No hay comentarios:

Publicar un comentario