sábado, 12 de junio de 2010

El cambio climático nos pone a prueba

Ordenamos un poco las ideas. El planeta está frente a un desafío inédito en materia ambiental. Ya no hay dudas de que tenemos que enfrentar un cambio climático de proporciones importantes que es fruto de nuestra actividad, es decir, de cómo está organizada nuestra economía, la producción, nuestro estilo de consumo.
No es un problema localizado, la globalización demuestra que somos interdependientes por lo cual los efectos de actividades humanas en una región del planeta se reflejan en otras. El agujero de ozono, por ejemplo, que en el Cono Sur nos impide ir a la playa entre las 10 y las 16 hs., es fruto de las emisiones contaminantes del hemisferio norte.
En la cumbre que se acaba de celebrar en Bonn (Alemania) sobre cambio climático, no se han alcanzado resultados concretos. Sin embargo, la NASA confirma que los primeros 4 meses de 2010 han sido los más calurosos desde que se comenzó a medir la termperatura del planeta (1860, si no me equivoco), y es probable que este año sea el más caluroso de la historia. El año pasado, en la cumbre de Copenhague se tomaron decisiones muy genéricas con la idea de contener el aumento de temperatura promedio de este siglo por debajo de los 2 grados. Sin embargo, de seguir tales indicaciones, según el Potsdam Institute de Alemania, para fines de este siglo la temperatura promedio aumentaría 4 grados.
En una entrevista que publicara en marzo de 2007 Cn revista (www.ciudadnueva.org.ar), el profesor Sergio Rondinara, docente de Etica Ambiental en la Universidad Gregoriana de Roma, graficó de este modo los efectos del aumento de la temperatura en el planeta: "Un solo grado más de temperatura provoca el derretimiento de glaciares, lo cual amenaza las fuentes de agua potable para decenas de millones de personas; provoca el regreso de enfermedades como la malaria en zonas donde había desaparecido; en el ecosistema marino desaparecería el 80% de las barreras coralinas. Dos grados más hacen prever la disminución de entre un 10 y el 30% de las cosechas en varios continentes, con todo lo que esto significa. Habría más enfermedades todavía, subiría el nivel del mar, amenazando las zonas costeras de mayor rendimiento agrícola. Tres grados más pondrían en peligro de extinción entre el 15 y el 40% de las especies animales. Un aumento de cuatro grados, que es el escenario que se prevé para los próximos 100 años, supone que la cuenca mediterránea comenzaría a sufrir sequías en ciclos de 10 años. La falta de agua podría afectar a otros 1.000 millones de personas. Las corrientes oceánicas, que distribuyen la humedad del aire del planeta, podrían cambiar sustancialmente. Y si se llega a un aumento de cinco grados, realmente el cuadro sería catastrófico, porque desaparecerían los glaciares del Himalaya, es decir: China e India se quedarían sin reservas de agua, el nivel del mar se elevaría provocando la evacuación de ciudades como New York, Tokio o Londres".
Otro acuerdo asumido el año pasado en Copenhague fue el de conseguir 100 mil millones de dólares para los países en desarrollo a efectos de frenar la tala de bosques (los pulmones del planeta) y reconvertir industrias contaminantes. Pero la actual crisis económicas europea, pone a riesgo los fondos destinados a proyectos para afrontar el cambio climático (y que quede claro que se trata de afrontar, es decir, adaptarse al cambio, no revertirlo, porque para eso se necesitarán siglos, quizás un milenio, según los expertos). El riesgo es, por lo tanto, que para arreglar los desastres financieros provocados por la codicia y la irresponsabilidad, estemos descuidando los fondos necesarios para garantizar un futuro a las generaciones venideras, al planeta entero.
El medio ambiente no puede ser un lujo. Ahorrarse gastos en su cuidado, no adoptar medidas de seguridad, provoca problemas mayores tarde o temprano: si no, que lo expliquen los técnicos de BP qué es lo que pasa hoy en el Goldo de México. Se tuvo que recurrir a otras entidades para descubrir que el derrame es el doble mayor del que habían admitido sus técnicos (que de hecho no permiten el acceso a los videos submarinos del pozo fuera de control). El desastre a lo largo de las costas del sur de Estados Unidos será 10 veces superior al de la Exxon Valdez. Hasta ahora, a la BP le ha costado 1.500 millones de U$ esta catástrofe y muchos miles de millones más le costará pagar los daños provocados. Quizás, podría haberlos ahorrado y ahorrado a la población costera los efectos producidos por la explosión de su plataforma petrolera.
La irracionalidad de este momento, mientras se siguen gastando presupuestos cuantiosos - cientos de miles de millones de dólares - para controlar y mantener ocupados Irak y Afganistán, mientras se intenta paliar una crisis financiera que en realidad preanuncia nuevas a futuro puesto que no hay cambios sustanciales en la economía planetaria, mientras no se planifican cambios sustanciales en nuestro estilo de producción y de consumo y de uso de los recursos naturales, se parece mucho al de la orquesta de músicos tocando en la cubierta del Titanic próximo a hundirse.
En diciembre habrá una nueva cumbre sobre cambio climático en Cancún (México). Organizaciones de la sociedad civil, gobiernos, organizaciones políticas y medios de comunicación tendrán una nueva oportunidad para tomar conciencia de que el planeta está enfermo y no nos sobra tiempo para tomar medidas que ahorrarán enormes sufrimientos a muchos habitantes del planeta, sobre todo los más débiles y más pobres. Hoy, ser más responsables puede significar salvarle la vida a mucha gente.
Estamos ante un examen sobre el grado de humanidad de nuestra civilización. Y sabemos cuáes son las preguntas.



Para mayor información:

Potsdam Institute  http://www.pik.potsdam.de

Panel Intergubernamental para el Cambio Climático:
http://www.ipcc.ch/home_languages_main_spanish.htm

La entrevista al prof. Sergio Rondinara podrán encontrarla en el ya indicado sitio de Ciudad nueva o en este mismo blog entre los artículos del mes de mayo, bajo el título: "El problema somos nosotros". 

3 comentarios:

  1. Muy bueno Alberto. Te recomiendo leer los reportes publicados en:

    http://www.ipcc-wg3.de/publications/assessment-reports

    Respecto de tu articulo un par de importantes detalles...

    El primero, creo que es un poco cuestionable tu afirmacion:

    "El agujero de ozono, por ejemplo, que en el Cono Sur nos impide ir a la playa entre las 10 y las 16 hs., es fruto de las emisiones contaminantes del hemisferio norte."

    El problema de la concentracion de ozono en cierta areas de la atmosfera y las alteraciones en su equilibrio dinamico, en todo caso, se puede decir que es fruto "tambien" de las emisiones contaminantes del hemisferio norte pero no solamente de las emisiones que se producen en aquella parte del mundo.
    Trabajo con colegas que son quimicos y que insisten mucho en este punto.
    Te recomiendo leer los ultimos estudios de IPCC en ODs (ozone-depleting substances) y veras que es tambien global este aspecto del problema.
    Ciertamente los volumenes son completamente "asimetricos" pero creo que insistir en una vision norte-sur en estos temas es justamente contradecir el enfoque global que creo intentas animar.
    Ademas deberias tener presente en tu articulo que hay otros elementos sumamente complejos e incuestionablemente esenciales que son parte del problema como los que estan presentes en ciertos productos fungicidas en suelo que ahora sabemos que afectan al equilibrio dinamico del ozono. Estos componentes se usan en todo el mundo. Realmente, se usan en todo el mundo. Y no se hace mucho para su destierro.

    Un segundo y ultimo detalle. Sergio Rondinara hace rato que no es profesor en la Gregoriana. Creo que conviene aclarar esto. Estuve hace un par de semanas en la Gregoriana estudiando y segun pude comprobar desde ya hace bastante tiempo (2006-2007) no es parte del staff.

    Muy bueno el articulo.

    Abrazo desde Montevideo.

    Gustavo.

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  2. Hola Alberto... estuve leyendo un libro que me hizo pensar mucho e inmediatamente en tus observaciones incluidas en este articulo de tu blog. Especialmente porque encontraras que probablemente es erroneo sostener que estemos ante un "desafío inédito en materia ambiental".

    Es probable que este fenomeno tenga caracteristicas mas complejas ahora, pero es tambien probable que se presente en forma ciclica.

    Otro aspecto cuestionado por el autor en el libro es la "globalizacion" del tema en la medida que el propone que los fenomenos particulares de cada region son absolutamente mas importantes que la vision global de sus sintomas.

    Al mismo tiempo, dada la manipulacion parcial y a cierto ocultamiento de datos de IPCC en multiples ocasiones, ahora (contrariamente a lo que escribes) es posible plantearse muchas dudas acerca de tu afirmacion: "tenemos que enfrentar un cambio climático de proporciones importantes que es fruto de nuestra actividad". Podriamos estar ante un cambio como tantos que ya ha habido naturalmente en nuestro planeta o ante un cambio fruto de nuestra actividad ...pero el punto mas importante es que seguramente podriamos estar ante un problema completamente manipulado por organismos internacionales, entidades cientificas, cientificos con pocos escrupulos y organizaciones no gubernamentales que, en su conjunto, "viven" de la instrumentalizacion de informaciones diversas y deducciones obtenidas mediante un uso retorcido del metodo cientifico.


    El libro se llama Globotomia y su autor es Aramis Latchinian (licenciado en Oceanografia Biologica y Magister en Ciencias Ambientales) quien fue Director Nacional de Medio Ambiente en Uruguay y Director de la Administracion de Combustibles (ANCAP). Es consultor y docente en varias universidades latinoamericanas.

    Tal vez somos "somos interdependientes" y tal vez "los efectos de actividades humanas en una región del planeta se reflejan en otras" pero los problemas no son los mismos y las soluciones no son globales.

    Te lo recomiendo.

    Abrazo desde Montevideo.

    Gus.

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  3. Sobre el tema, querido Gustavo, hay muchas teorías. Por otro lado, hasta el momento, la manipulación de ha dado más en sentido contrario - basta ver la poca atención en su momento al protocolo de Kyoto - y las jugadas de grandes conglomerados económicos para silenciar el tema. Me inclino más por este último lado que por el que sugieres. Sospecho que la coincidencia entre un cambio cíclico de las temperaturas, porque el planeta alterna períodos cálidos a períodos de glaciación es posible. El problema es que según muchos estudiosos, entre ellos los del IPPC, es que el aporte de la actividad humana los está acentuando y acelerando. Por otro lado no es un misterio que el planeta no toleraría dos EEUU a nivel de consumo y uso de recursos energéticos. Creo que sigue intacto el desafío de encontrar nuevas pautas de producción, consumo y por lo tanto de desarrollo.

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