miércoles, 9 de marzo de 2016

martes, 1 de marzo de 2016

Los mercados financieros son imperfectos

Carlos José García y Andrés Suárez son investigadores del Observatorio Latinoamericano de las Finanzas. García es docente de Economía de la Universidad Alberto Hurtado y Suárez es profesor de Ètica, Empresa y Gobierno en la Universidad Central. Ambos poseen una trayectoria académica que contempla una larga lista de publicaciones dentro y fuera de Chile. Nos reunimos en Santiago para conversar en torno al tema de las crisis financieras y el rol de la economía como ciencia social. Desde su experiencia, García advierte la oportunidad que nos brinda la crisis: “El remesón ha sido tan grande que es el momento para mejorar los mecanismos de los mercados financieros”.  
-¿Qué enseñanzas nos deja esta crisis? 
-Carlos García: Aunque parezca extraño, la enseñanza básica indica la importancia del mundo de las finanzas para la vida cotidiana. Uno de los supuestos que se hace en la economía es que el mercado de capitales no interfiere en la actividad económica en forma directa. Lo sucedido en estos años dice lo contrario: es un elemento determinante y fundamental para entender la evolución y la dinámica de la economía industrializada, que es donde estalló la crisis. También se demostró lo útil que ha sido la política económica, se ha aprendido mucho para estabilizar la economía. Hace muchos años esto habría sido peor, pero hoy comprendemos mucho más que antes la economía.
 -Hay mucha desconfianza hacia la economía financiera, en particular la especulativa, porque el descalabro ha sido mayúsculo. 
-CG: Se comprende. Pero al respecto quisiera desmitificar algo: la economía financiera permite que quienes generan ahorro brinden recursos necesarios para las inversiones. Es un mecanismo poderoso para el crecimiento y el desarrollo de una economía. El problema son los excesos, cuando se presta a quienes no podrán luego devolver el dinero o se producen actividades especulativas de tal manera que ante cualquier problema esos fondos no pueden ser devueltos a quienes han generado ese ahorro.
Eso es lo que hay que evitar, porque los daños son muy graves: en los últimos ocho años, el mundo ha perdido al menos dos puntos porcentuales de su PBI. ¡Es mucho! Las economías industrializadas están estancadas, Estados Unidos crece apenas, Europa padece dificultades. Al mundo le va a costar una década, y a las economías emergentes varios años de menor crecimiento, pese a que éstas últimas parecían estar blindadas respecto de este tipo de crisis, pero el mundo está interrelacionado...
-¿Qué errores se cometieron y cómo influyó la desregulación de los mercados? 
-CG: Hubo un error de cálculo gigantesco acerca de los riesgos y, además, el mundo no estaba preparado para una falla global. En los años ochenta se verificó una revolución conservadora en el mundo, entre cuyos pilares estaba la liberalización de los mercados financieros para promover el proceso de ahorro e inversión en cada país y entre países. Academia recibió importantes recursos del mundo financiero para que se demostrara que los mercados financieros funcionaban de la manera adecuada, que las finanzas eran un mecanismo libre de externalidades, de moral azzard, de todas las imperfecciones y que había que dejar libre a estas instituciones financieras para que incluso se autoregularan. Eso fue la principal causa del error cometido.
-¿Esto indica también cómo prever y afrontar las crisis? 
-CG: Hay que saber que el mercado financiero, como muchos otros mercados, está plagado de imperfecciones que necesitan de una adecuada regulación por parte de gobiernos y bancos centrales.
-La impresión es que en algunos casos hubo cierto “pecado” de soberbia entre quienes comenzaron a considerar la economia como ciencia exacta. 
-CG: Sin duda, el uso de la matemática, que posee muchas virtudes, induce a ello. Pero los fenómenos económicos no son exactos y necesitan de diferentes lecturas. Creo que ha quedado en el pasado la visión que medía todo en términos de economía. Una sociedad cuando produce cambios o afronta una crisis como la actual necesita de estas diferentes visiones, de aportes de otras disciplinas, como la política, el derecho, la sociología, la ética, etc., estamos hablando de impactos sobre millones de personas y la vida humana no se puede desperdiciar.
-No es casual que los primeros economistas fueran filósofos. 
-Andrés Suárez: En este sentido, la economía nace como una filosofía moral más en cuanto disciplina. Incluso cuando aparecen los utilit
aristas, éstos se dedican a pensar cómo conseguir una vida buena, cómo calcular el mejor beneficio con la menor cantidad de dolor para el mayor número de personas. La idea de hacerlo con la menor regulación posible ha sido llevada a un extremo tal que dice que estas regulaciones tenían sentido.
-Estamos lejos del supuesto de una ciencia “neutra”, que sólo libera fuerzas... 
-AS: Un supuesto siempre indica un determinado punto de vista, por tanto un ordenamiento de valores o principios colocados en una escala por la que algunos vienen antes y otros después. Eso supone un juicio de valor y vale también para la economía.
-¿Por qué un Observatorio de las Finanzas?
-AS: Es importante que los que toman decisiones y la opinión pública tomen conciencia de las virtudes y también de los riesgos que se corren. Para eso es necesaria una voz independiente que señale cuándo los riesgos son más grandes. Un observatorio independiente puede permitirse avisar, enviar señales o influir para promover cambios en la regulación de modo de disminuir las probabilidades de una crisis sin generar pánico. Y, además, es una señal de una sociedad civil atenta y preocupada por el rol de la economía al servicio de la sociedad.

jueves, 25 de febrero de 2016

La Bolivia dopo il referendum

I boliviani hanno detto no alla riforma costituzionale che avrebbe introdotto la rieleggibilitá indefinita delle principali cariche elettive, cominciando dal presidente e dal vice presidente. Il 51,29 per cento ha votato per il "no", mentre il 48,71 per cento ha votato per il "sí". L'iniziativa é sorta mesi fa a istanza dei gruppi sociali che appoggiano la maggioranza di governo del Movimiento Al Socialismo (MAS), il partito del presidente Evo Morales, al governo dal 2007. L'attuale mandato concluderá nel 2019. Nel caso avesse vinto il "sí" una norma transitoria gli avrebbe consentito solo un nuovo periodo, fino al 2025, tenendo conto che é al suo terzo mandato.
La sconfitta elettorale subita domenica scorsa, la prima in 9 anni, é cocente se si tiene conto che un anno e mezzo fa Morales ha vinto le elezioni col 61 per cento dei voti, espugnando anche tradizionali bastioni dell'opposizione. Come spiegare questo calo?
Sono forse due i fattori che hanno inciso. Prima di tutto, é apparso chiaro che la proposta di riforma stava rispondendo a un problema interno del MAS nel cui seno non sono emerse figure capaci di dare continuitá al progetto politico. Un errore strategico e modificare per questo la Costituzione é apparso un rimedio politicamente grossolano.

Sono poi emersi anche segni di logorio all'interno del MAS, il peggiore dei quali é lo spettro della corruzione. Uno degli scandali riguarda l'uso di 30 milioni di euro di fondi destinati a comunitá indigene spariti a beneficio di 200 tra dirigenti e sindacalisti affini o membri del MAS. Sempre per corruzione é finito in carcere un altro dirigente del partito, giá sindaco di El Alto, la seconda cittá del Paese. A livello locale, vari dirigenti hanno deluso le attese o si sono rivelate pessime scelte. Sul piano piú personale, durante la campagna per il referendum lo stesso presidente – che é scapolo - é stato messo in imbarazzo dall'accusa di aver favorito una sua ex, dirigente di una firma contrattata dallo Stato, mentre si é scoperto che il plurilaureato" vice presidente in realtá non ha nemmeno concluso gli studi.

Il problema peró non é solo una questione personale. Forse il principale errore commesso in questi anni dalla maggioranza é consistito nella pretesa di trasformare il proprio progetto politico in una egemonia ideologica che si impone nelle urne. E presto o tardi, l’ideologismo stanca, soprattuto quando la gente acquisisce una coscienza politica.
Ció nonostante, non pare si possa parlare dell'inizio della fine di un ciclo. Un pó come ovunque, la corruzione non é una novitá in Bolivia. Nel passato questo vizio ha raggiunto livelli ben piú alti, arrivando ad assoggettare il Paese a dettami ed interessi esterni. Se da una parte conviene non abbassare la guardia, generalizzare il fenomeno pare esagerato.

In secondo luogo, in questi anni la Bolivia ha cambiato profondamente il suo volto. Gli indicatori sociali registrano progressi storici. Da uno dei Paesi piú poveri dell'America latina, la Bolivia é oggi tra i piú dinamici. Il pil procapite é raddoppiato e si sono moltiplicare le risorse pubbliche, grazie alla politica di gestione delle risorse naturali (fondamentalmente gas, ma anche petrolio e minerali vari). Ció ha consentito di finanziare istruzione, sanitá, case, infrastruttura civile e di migliorare la qualitá di vita di milioni di cittadini, particolarmente ai settori piú vulnerabili legati alle comunitá indegene in un Paese dove il 66 per cento degli abitanti si dichiara discendente di una delle varie etnie. Nel passato, la discriminazione sociale giungeva ad inpedire l'accesso degli indigeni al centro storico di La Paz, la capitale. Mai come in questi anni, esclusi e marginati si sono sentiti parte di un processo di sviluppo che li include e, spesso, li fa protagonisti. Pensare dunque che un processo del genere debba la sua spinta solo alla figura, per quanto carismatica, del presidente sarebbe un errore.


Si apre una fase politica nuova che, possibilmente, anticipa il dibattito elettorale. L'opposizione avrá molto da fare per articolare una proposta alternativa che non susctiti il timore di vanificare le conquiste sociali ed economiche ottenute. I risultati elettorali delle ultime elezioni dicono che é stata ben lungi dal farlo. La maggioranza dovrá convincere che é dotata di figure in condizione di continuare la strada intrapresa, ma senza fare leva nella contrapposizione ideologica che a lungo termine produce logorio in chi la pratica.

martes, 16 de febrero de 2016

Un Papa que habla desde las periferias

Algunas reflexiones a la luz de las intervenciones de Jorge Mario Bergoglio en su viaje a México. Una vez más el Papa nos convoca desde una de las periferias del mundo donde se concentran parte de los retos de este siglo. 

viernes, 1 de enero de 2016

El mapa intrincado de un conflicto

Los conflictos en Siria e Iraq, que algunos ya definen como “Siraq”, han puesto en evidencia la existencia de realidades complejas cuya historia es poco conocida en Occidente. Se suele soslayar que se trata de países con una gran diversidad étnica y religiosa, que el Estado unitario mantenía unida, asegurando a menudo cierto grado de protección de las minorías. Los conflictos instalados en estos territorios, siguiendo intereses ajenos, han perjudicado equilibrios de por sí delicados. 

La caja de Pandora 
Siria seguía el citado esquema de convivencia religiosa y étnica: los casi 23 millones de sirios se repartían entre una gran mayoría árabe y sunita, cristianos (10 %), chiitas de diferentes tradiciones (12 %) y drusos (3 %), siendo los kurdos la más numerosa minoría étnica (9 %), seguidos por otros grupos: asirios, yazidi, turcomanos... En Iraq, el gobierno de Saddam Hussein (por cierto, un criminal), evitaba que el 60 % de la población chiita se impusiera por sobre sunitas, kurdos, cristianos y demás minorías. Algo parecido ocurría en Libia antes de 2011, amiga de los mismos franceses e italianos que luego la atacaron sin remordimiento. La torpe intervención de los Estados Unidos en Iraq en 2003 destapó una verdadera caja de Pandora, provocando el caos y el enfrentamiento. Le siguieron Libia y Siria, donde se aplicó el mismo guión, con el agravante de favorecer el interés de Arabia Saudita y Qatar –los verdaderos patrocinadores del terrorismo–, dedicados a la doble tarea de imponer su versión del islam (salafita) y contener a su adversario religioso y geopolítico: Irán. De este entuerto surgió lo que el ex comandante supremo de la OTAN, Wesley Clark, definió como un “Frankenstein”: el Isis. El grupo, junto con otras milicias, ha sido utilizado como “herramienta” en un conflicto destinado a diseñar un nuevo mapa de Medio Oriente dividido en más pequeños Estados etno-religiosos, que concentra territorialmente sunitas, chiitas, kurdos, cristianos… Establecer aliados y adversarios en estos conflictos no es simple. Ante la necesidad de detener al Isis, se necesitan fuerzas en el terreno que las democracias occidentales no están dispuestas a aportar, por lo que se insiste en recurrir a los kurdos. Sin embargo, éstos distan de ser una realidad social homogénea. 

Una nación sin Estado 
Luego de la Primera Guerra Mundial, en 1919, las potencias europeas olvidaron la promesa de un Kurdistán, realizada durante el conflicto y, finalmente, esta nación quedó repartida entre Turquía, Siria, Iraq e Irán. Si bien los kurdos son en su gran mayoría sunitas, en el plano político sus ideas son muy distintas. Los kurdos de Turquía son tradicionales adversarios del régimen de Ankara y adhieren en gran número al partido de los trabajadores (PKK), una agrupación comunista liderada por Abdulah Ocalan. Hasta mediados de la década pasada, el PKK se enfrentó con las armas al ejército turco en un conflicto que provocó 30.000 muertos. Hoy el ideario de Ocalan se ha distanciado del marxismo-leninismo recalando en el ecologismo y el federalismo municipalista, superador del Estado-nación. Frenadas en Turquía, estas ideas se han desarrollado en Rojava, la limítrofe región de Siria que hospeda a la minoría kurda de ese país, reunida sobre todo en torno al partido de la unión democrática (PYD). En estos años de mayor debilidad del gobierno de Damasco han conformado un modelo federalista similar al de los zapatistas mexicanos de Chiapas. El territorio se divide en cantones y municipios confederados con autonomía política y económica, cuya tierra ha sido redistribuida. Todo el pueblo está en armas, sus milicias (YPG) obedecen a un subcomandante femenino y uno masculino. La convivencia social abarca a yazidíes y asirios y no aspira ni a la independencia ni a ser un Estado, según su ideario semi anarquista. El YPG ha peleado tanto al lado como contra el ejército de Damasco, cuando el conflicto sirio llevó a su territorio (con complicidad turca) al Isis. Al final, los yihadistas fueron derrotados también gracias a la ayuda aérea del Pentágono, mientras que el ejército turco se dedicó a atacar a los kurdos tanto en su territorio como en Siria. Los kurdos de Iraq también combaten el Isis con su ala militar (los peshmerga), pero desde otras ideas políticas. Los Estados Unidos, luego de la invasión, les concedió una real autonomía al punto que Washington ha enviado representantes diplomáticos a la capital, Erbil, del territorio controlado por ellos. Su líder, Mas’ud Barzani, adhiere a una visión conservadora y nacionalista, aliada de la Casa Blanca. Incluso manejan parte de la producción de petróleo. En este sentido son también aliados de Turquía, que respiraría con alivio si el Kurdistán naciera lejos de su frontera. Finalmente, no falta un componente kurdo en el propio Isis. Bingol y Adiyaman, ciudades kurdas en el sureste de Turquía, son centro de reclutamiento del Isis. Desde Iraq se han alistado no menos de 500 kurdos, y otros más se unieron a Al Nusra, grupo que se opone al gobierno de Damasco y que se define como sucursal siria de Al Qaeda.
En definitiva, cada grupo kurdo combate su propia guerra y dentro de sus fronteras. Pero lo mismo ocurre en el intrincado mapa de agrupaciones yahdistas, milicias y ejércitos de decenas de países que se enfrentan en “Siraq” (incluyendo libaneses de Hezboláh, pasdaran (1) iraníes, rusos y occidentales), cada uno con sus objetivos, lo cual complica así, ulteriormente, este escenario. La guerra nunca es un buen remedio para las cuestiones complejas. 
1. Milicianos, guardianes de la revolución.

lunes, 14 de diciembre de 2015

COP21: un primer balance

Posiblemente, el resultado más importante alcanzado en la cumbre climática de París ha sido el de la movilización de Gobiernos y organizaciones de la sociedad civil en torno al tema de proteger el futuro del planeta. Nos estamos dando cuenta de que donde no llegan los organismos políticos, los Gobiernos y la ONU, por ejemplo, hay una gran fuerza de la sociedad que puede impulsar la toma de decisiones. 

En este sentido,  cabe reconocer el rol de liderazgo del papa Francisco que ocupó un lugar en primera fila comprometiendo a la Iglesia con su encíclica Laudato si'
Otro resultado importante es que el acuerdo haya sido firmado por 195 países. Contaminar ya no será una negligencia sino una culpa.  

El acuerdo contempla tres aspectos clave: hay que tratar de contener el aumento de temperatura en 1,5 grados para 2020. Los países en desarrollo tendrán acceso a un fondo de 100.000 millones de dólares anuales como ayuda para adaptarse a los cambios climáticos hasta 2020 luego se verá si incrementarlo. Los proyectos de reducción de las emisiones contaminantes tendrán verificaciones cada cinco años. Cuanto antes habrá que superar el pico de emisiones para luego reducirlas.  

Hay puntos flacos en el acuerdo firmado, sin duda. Es vinculante el documento pero no las metas, que son la parte más concreta. Algunas indicaciones son demasiado genéricas y no están previstas sanciones en caso de incumplimiento. Las verificaciones deberían ser más frecuentes y no cada cinco años. 

Precisamente por lo afirmado en el primer párrafo, París deja en claro por un lado que se necesitará una sociedad civil vigilante y movilizada que no podrá bajar la guardia. Porque hay fuertes intereses en juego que a menudo no coinciden con las perspectivas alarmantes que los científicos están señalando. 


Al mismo tiempo, hubo una clara indicación de que apostar a los combustibles fósiles ya no es un buen negocio. Entre la caída del precio del petróleo y la cada vez más fuerte sanción social, es muy posible que habrá un corrimiento de las inversiones hacia las energías renovables, que hoy representan casi la mitad de la producción de electricidad. Lo cual significa más investigación y más desarrollo de estas tecnologías. Que es lo que necesitamos con urgencia. 

domingo, 1 de noviembre de 2015

Cambio climático y uso de la tierra

A fines de este mes de noviembre comienza la cumbre climática convocada por las Naciones Unidas, que seguirá hasta casi mediados de diciembre. Entre las medidas que hay aplicar para frenar el calentamiento global, también deberían estar las que se refieren a nuestro sistemas de producción agrícola y ganadero.