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martes, 5 de abril de 2016

El Isis en retirada

Luego de Palmira, la ciudad arqueológica del desierto, ahora el ejército sirio ha liberado de la ocupación del Isis la pequeña ciudad de Al Qariatein, 120 kilómetros más al suroeste. Sus 15.000 habitantes fueron desplazados por el conflicto. 

La tregua con las demás fuerzas de oposición que luchan contra el Gobierno sirio, ha dado como resultado la posibilidad de concentrarse contra el principal enemigo, los terroristas del Estado Islámico (que ni es estado ni encarna la religión que pretende representar). También ha dado resultados el apoyo de milicias aliadas: los chiitas libaneses de Hizbolah, los pasdarán iraníes y también y afganos chiitas, más el apoyo de los speznatz rusos (tropas de élites) soportados desde el aire por la aviación de su país. 
¿Hacía falta tanto despliegue? Lo que a menudo se soslaya es que las milicias que combaten contra el régimen de Damasco las componen combatientes de 70 países y han causado notables bajas al ejército regular sirio en estos años. 
Los reveses del Isis permitirán conocer más sobre cómo este grupo ha logrado tanta eficacia contra ejércitos regulares (en Siria e Iraq) y de dónde proviene su equipamiento. En pocos meses los ataques aéreos rusos han logrado lo que en más de un año no consiguió la coalición guiadas por Estados Unidos. También esto deberá ser aclarado. 
Ahora el objetivo es Raqqa, el bastión sirio del Isis. Su conquista podría despejar el territorio sirio de esta presencia amenazadora. 
Pero eso es tan sólo el aspecto militar. El más duro porque implica vida humanas. El aspecto político, es decir, cómo el Isis pudo ser tan fuerte, con qué apoyos y con qué financiación será el tema de los próximos meses. 
Antes estos antecedentes, el de un ataque coordinado y deliberado contra países soberanos, como ha ocurrido en Siria y Libia más recientemente, si la comunidad internacional no reconstruye un nuevo orden entre las naciones, la perspectiva es que seguirán provocándose nuevos conflictos, porque nadie tendrá la fuerza moral para impedir nuevas agresiones.

La agenda de los conflictos, de esta tercera guerra mundial no declarada que hay que detener es larga: Iraq, Yemen, Mali, Ucrania, Afganistán, Iraq, República Centroafricana, Sur de Sudán, y nuevamente el enclave de Nagorno-Carabaj... Y se hace urgente intervenir. 

viernes, 1 de abril de 2016

¿La Unión Europea renuncia a sus principios?


Turquía acepta hacerse cargo de los refugiados a cambio de una sustanciosa ayuda económica y de facilidades para ingresar en la Unión Europea. Sin embargo, no sólo en el país no están garantizados derechos fundamentales sino que no está clara su postura acerca del terrorismo del Isis.

sábado, 26 de marzo de 2016

Nace la federación kurda de Siria

Los kurdos de Siria, ubicados en la región norteña que limita con Turquía, conocida como Rojava, han constituido una región federal en los territorios bajo su control desde que tuvieron que salir armados a defenderse de los embates de los yihadistas en la guerra que ha enlutado el país, incluyendo al Isis. 

viernes, 1 de enero de 2016

El mapa intrincado de un conflicto

Los conflictos en Siria e Iraq, que algunos ya definen como “Siraq”, han puesto en evidencia la existencia de realidades complejas cuya historia es poco conocida en Occidente. Se suele soslayar que se trata de países con una gran diversidad étnica y religiosa, que el Estado unitario mantenía unida, asegurando a menudo cierto grado de protección de las minorías. Los conflictos instalados en estos territorios, siguiendo intereses ajenos, han perjudicado equilibrios de por sí delicados. 

La caja de Pandora 
Siria seguía el citado esquema de convivencia religiosa y étnica: los casi 23 millones de sirios se repartían entre una gran mayoría árabe y sunita, cristianos (10 %), chiitas de diferentes tradiciones (12 %) y drusos (3 %), siendo los kurdos la más numerosa minoría étnica (9 %), seguidos por otros grupos: asirios, yazidi, turcomanos... En Iraq, el gobierno de Saddam Hussein (por cierto, un criminal), evitaba que el 60 % de la población chiita se impusiera por sobre sunitas, kurdos, cristianos y demás minorías. Algo parecido ocurría en Libia antes de 2011, amiga de los mismos franceses e italianos que luego la atacaron sin remordimiento. La torpe intervención de los Estados Unidos en Iraq en 2003 destapó una verdadera caja de Pandora, provocando el caos y el enfrentamiento. Le siguieron Libia y Siria, donde se aplicó el mismo guión, con el agravante de favorecer el interés de Arabia Saudita y Qatar –los verdaderos patrocinadores del terrorismo–, dedicados a la doble tarea de imponer su versión del islam (salafita) y contener a su adversario religioso y geopolítico: Irán. De este entuerto surgió lo que el ex comandante supremo de la OTAN, Wesley Clark, definió como un “Frankenstein”: el Isis. El grupo, junto con otras milicias, ha sido utilizado como “herramienta” en un conflicto destinado a diseñar un nuevo mapa de Medio Oriente dividido en más pequeños Estados etno-religiosos, que concentra territorialmente sunitas, chiitas, kurdos, cristianos… Establecer aliados y adversarios en estos conflictos no es simple. Ante la necesidad de detener al Isis, se necesitan fuerzas en el terreno que las democracias occidentales no están dispuestas a aportar, por lo que se insiste en recurrir a los kurdos. Sin embargo, éstos distan de ser una realidad social homogénea. 

Una nación sin Estado 
Luego de la Primera Guerra Mundial, en 1919, las potencias europeas olvidaron la promesa de un Kurdistán, realizada durante el conflicto y, finalmente, esta nación quedó repartida entre Turquía, Siria, Iraq e Irán. Si bien los kurdos son en su gran mayoría sunitas, en el plano político sus ideas son muy distintas. Los kurdos de Turquía son tradicionales adversarios del régimen de Ankara y adhieren en gran número al partido de los trabajadores (PKK), una agrupación comunista liderada por Abdulah Ocalan. Hasta mediados de la década pasada, el PKK se enfrentó con las armas al ejército turco en un conflicto que provocó 30.000 muertos. Hoy el ideario de Ocalan se ha distanciado del marxismo-leninismo recalando en el ecologismo y el federalismo municipalista, superador del Estado-nación. Frenadas en Turquía, estas ideas se han desarrollado en Rojava, la limítrofe región de Siria que hospeda a la minoría kurda de ese país, reunida sobre todo en torno al partido de la unión democrática (PYD). En estos años de mayor debilidad del gobierno de Damasco han conformado un modelo federalista similar al de los zapatistas mexicanos de Chiapas. El territorio se divide en cantones y municipios confederados con autonomía política y económica, cuya tierra ha sido redistribuida. Todo el pueblo está en armas, sus milicias (YPG) obedecen a un subcomandante femenino y uno masculino. La convivencia social abarca a yazidíes y asirios y no aspira ni a la independencia ni a ser un Estado, según su ideario semi anarquista. El YPG ha peleado tanto al lado como contra el ejército de Damasco, cuando el conflicto sirio llevó a su territorio (con complicidad turca) al Isis. Al final, los yihadistas fueron derrotados también gracias a la ayuda aérea del Pentágono, mientras que el ejército turco se dedicó a atacar a los kurdos tanto en su territorio como en Siria. Los kurdos de Iraq también combaten el Isis con su ala militar (los peshmerga), pero desde otras ideas políticas. Los Estados Unidos, luego de la invasión, les concedió una real autonomía al punto que Washington ha enviado representantes diplomáticos a la capital, Erbil, del territorio controlado por ellos. Su líder, Mas’ud Barzani, adhiere a una visión conservadora y nacionalista, aliada de la Casa Blanca. Incluso manejan parte de la producción de petróleo. En este sentido son también aliados de Turquía, que respiraría con alivio si el Kurdistán naciera lejos de su frontera. Finalmente, no falta un componente kurdo en el propio Isis. Bingol y Adiyaman, ciudades kurdas en el sureste de Turquía, son centro de reclutamiento del Isis. Desde Iraq se han alistado no menos de 500 kurdos, y otros más se unieron a Al Nusra, grupo que se opone al gobierno de Damasco y que se define como sucursal siria de Al Qaeda.
En definitiva, cada grupo kurdo combate su propia guerra y dentro de sus fronteras. Pero lo mismo ocurre en el intrincado mapa de agrupaciones yahdistas, milicias y ejércitos de decenas de países que se enfrentan en “Siraq” (incluyendo libaneses de Hezboláh, pasdaran (1) iraníes, rusos y occidentales), cada uno con sus objetivos, lo cual complica así, ulteriormente, este escenario. La guerra nunca es un buen remedio para las cuestiones complejas. 
1. Milicianos, guardianes de la revolución.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Putin sigue cuestionando los argumentos de Obama

Mientras se acerca la cumbre del G20 en San Petersburgo, el presidente ruso Vladimir Putin criticó la ilegitimidad de una intervención militar sin el mandato de la ONU. Desde Suecia, camino a la cumbre en Rusia, Barack Obama volvió a insistir sobre la “elevada certeza” del uso de armas químicas por parte del gobierno sirio.

Camino a la cumbre del G20 que se llevará a cabo este fin de semana en la ciudad rusa de San Petersburgo, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, volvió a recalcar desde Suecia sobre su convencimiento de que el régimen del presidente sirio Bachar al Assad utilizó armas químicas en el conflicto interno que azota el país desde hace dos años. 

“Creemos con una elevada certeza que se usaron armas químicas y que Al Assad fue la fuente. Mi credibilidad no está en juego, es la credibilidad de la comunidad internacional la que está en juego”, dijo el mandatario norteamericano, quien está intentando reuniur el apoyo de otros gobiernos para conformar una coalición que intervenga militarmente en Siria.

Su par ruso, el presidente Vladimir Putin, no se quedó callado aludiendo a que su gobierno “también tiene sus planes” en caso de una intervención militar en Siria. Putin volvió a argumentar que carece de lógica acusar a Assad de usar armas químicas en momento en que la ofensiva de su ejército estaba teniendo éxito y sabiendo que serviría como pretexto para que se le apliquen sanciones. Es mucho más lógico que hayan sido quienes están en retirada”. Son los argumentos que los rusos han presentado incluso en el Consejo de Seguridad de la ONU, junto a fotos captadas por sus satélites que indican que el día del supuesto bombardeo químico en los suburbios de Damasco, el ataque provino de posiciones rebeldes.

Por otro lado, Putin defiende el principio que sería ilegal cualquier intervención que no tuviera un mandato de las Naciones Unidas, sobre la base de pruebas contundentes y convincentes. "Cuando las cuestiones relacionadas con el uso de la fuerza se resuelven fuera de la ONU y el Consejo de Seguridad, surge el temor de que esas decisiones ilegales puedan ser aplicadas a cualquiera y con cualquier pretexto", afirmó el presidente ruso.

Las declaraciones de los dos mandatarios, hacen prever que el tema del conflicto sirio entrará en la agenda del G20, por diferentes razones: Obama buscará convencer a los demás países para ampliar su coalición, hasta ahora limitada al apoyo prometido por Francia. Putin intentará convencer de que las evidencias no parecen incriminar al gobierno de Damasco.

Mientras tanto, el Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense votó a favor de la intervención militar. Obama condicionó al voto favorable del Congreso la eventualidad de recurrir a la fuerza. De los 17 votos emitidos, hubo 7 en contra y sólo 10 a favor, y entre los que se opusieron figuran dos senadores del mismo partido del presidente, el demócrata. Si bien, es probable que el Senado termine por aprobar la intervención, en la cámara Baja las cosas están más complicadas, ya que los demócratas no tienen la mayoría. Por otro lado, la intervención aprobada por el Comité del Senado, tendría un límite de 90 días y no contemplaría acciones terrestres.

A todas luces, el apoyo que está cosechando Obama está lejos de representar a la comunidad internacional, como pretende convencer desde su discurso. El parlamento del Reino Unido, tradicional aliado de la Casa Blanca, negó su apoyo, y varios otros países expresaron tibiamente que sólo colaborarían en caso de un mandato de la ONU, que debería provenir del Consejo de Seguridad, donde Rusia y China se han manifestado contrarias hasta ahora. Alemania no se embarcaría en una costosa aventura militar que podría revelarse ilegítima y con fundamentos de dudosa consistencia.

Putin, que en su momento fue el hombre fuerte de la inteligencia soviética, la KGB conoce muy bien el mundo de las agencias de inteligencia. Sus argumentos tienen muchas más solidez de los de Obama, quien no ha presentado una sola de las evidencias en sus manos con la excusa de que son secretas. A esta altura, lo que pretende el presidente norteamericano es un verdadero acto de fe para intervenir en un conflicto que no sólo ha sido instalado artificialmente en Siria, sino que ya ha provocado 100 mil muertos y 6 millones de personas desplazadas, de las cuales 2 millones tuvieron que refugiarse fuera de su país.

Es demasiado lo que pide este premio Nobel de la Paz, líder de un país que, hace 12 años, atacó a Iraq sobre la base de pruebas que sus mismos funcionarios, luego, admitieron ser falsas.

lunes, 2 de septiembre de 2013

¿El Congreso de los EEUU votará por la intervención militar?




Por diferentes razones, no hay seguridad de que el Legislativo apoye la postura intervencionista del presidente Barack Obama. 




No hay seguridad de cuál será el voto del Congreso de los Estados Unidos, cuyas dos ramas se expresarán sobre la intervención militar en Siria para la mitad de este mes. Pese a poder tomar la decisión con autonomía, Barack Obama ha preferido someter al voto del poder Legislativo la resolución de intervenir para castigar el gobierno de siriano Bachir al Assad, acusado de haber utilizado armas químicas contra los rebeldes. Posiblemente, el presidente quiere compartir el peso y el costo político de la misma, en vista de las elecciones de medio término previstas para el año que viene, cuando se renovará la totalidad de la Cámara baja y un tercio del Senado.

De hecho, han aparecido distintas posiciones que van del apoyo al rechazo de la intervención, pero por diferentes razones. Entre los correligionarios de Obama, los demócratas, hay un consistente apoyo, con voces disonantes, sobre todo en los sectores más de la izquierda del partido. En el conservador partido Republicano, en cambio, se han manifestado en contra figuras como John Mc Cain y Lindsay Graham, quienes son muy influyentes en temas de política exterior. Los dos legisladores se oponen por considerar la medida demasiado blanda y por lo tanto inútil. Consideran que el objetivo debería ser derrocar al régimen sirio. La Casa Blanca anunció, en efecto, una intervención limitada, cuyo objetivo sería el de neutralizar la posibilidad de volver a utilizar armas químicas.En cambio, en los sectores más de derecha de los republicanos, varios legisladores han anunciado su voto en contra por considerar innecesaria la intervención ya que en Siria no están en juego los intereses de los Estados Unidos.

La incertidumbre es acrecentada por la proximidad de las elecciones políticas, ya que en estas oportunidades los legisladores suelen votar obedeciendo más a sus intereses y a los de sus electores que a las directivas partidarias. Y en el país hay un apoyo muy escaso a una nueva aventura militar. Apenas un 5% de los encuestados estaría de acuerdo con la decisión del presidente Obama.

Por su parte, el secretario de Estado, a cargo de la política exterior del gobierno, John Kerry, dijo durante este fin de semana que hay pruebas de que en el bombardeo del 21 de agosto se utilizó un gas similar al sarín, una sustancia que es sumamente letal. Así como lo confirmarían los videos y las imágenes fotográficas provenientes de la zona del ataque.

En rigor, si bien se confirma de que hay evidencias del uso de sustancias letales, todavía no han sido presentado pruebas acerca de quién las usó. En realidad, han aparecido numerosas versiones que atribuyen a los mismos rebeldes el ataque. También hay versiones acerca de un mal manejo de armas químicas, también en este caso por parte de los rebeldes, que habría producido un accidente. Finalmente, todavía no ha emitido su informe la comisión de investigadores enviada por la ONU en Siria, que regresó el pasado sábado.

Los próximos días serán claves. Por un lado, aparecerá el informe de los investigadores de la ONU y por otro lado las diplomacias estarán trabajando en encontrar una salida a esta situación. No significa eso que la salida responsa a lo que de verdad pasó y está pasando en Siria. Hasta ahora, la gran mayoría de los medios de comunicación han transmitido sobre el conflicto sirio noticias que difieren notablemente de la realidad. Por eso, la intervención más ajustada a los hechos es la del papa Francisco que invita a construir la paz, sin recurrir a las armas.

viernes, 30 de agosto de 2013

La diplomacia occidental busca formar una coalición para castigar a Siria

La diplomacia internacional está tratando de encontrar una solución a la cuestión del uso de armas químicas en el conflicto en Siria, la que con mucha probabilidad, prevé algún tipo de intervención militar.

Ayer el Parlamento británico le negó al primer ministro David Camerón el apoyo para que el país participe de una intervención militar. Pese a que el Jefe de Gobierno asegurara estar convencido de la responsabilidad del gobierno de Damasco del supuesto bombardeo químico realizado el pasado 21 de agosto, la oposición consideró, en cambio, que no había pruebas irrefutables de quién había sido el autor del ataque.

El gobierno de Francia anunció su disponibilidad par apoyar una acción para dar una clara señal al presidente Assad. En efecto, según los expertos, la intervención no implicaría una presencia en el territorio, sino que se trataría de un bombardeo de objetivos militares, como forma de castigo.

Por su parte, el gobierno de los Estados Unidos, principal impulsor de una intervención militar para castigar al presidente sirio Bachar al Assad, consideró que puede prescindir militarmente de su aliado británico, aunque seguirá consultándolo. La Casa Blanca sigue buscando países con los cuales formar una coalición que realice la intervención.

Descontando el voto en contra de Rusia y China, que disponen del poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, la Casa Blanca, analiza la posibilidad de un mandato de la OTAN y de la Unión Europea, siguiendo la modalidad aplicada en 1998 en oportunidad de la intervención militar contra el gobierno de Serbia, acusado de crímenes de guerra en Kosovo. La postura interventora de los Estados Unidos encontraría el respaldo de la Liga Árabe y de Israel.

Alemania, influyente miembro de la Unión Europea, considera que se debe esperar el responso de la comisión investigadora enviada por la ONU a Siria, la cual debería regresar mañana. Comparte esta opinión el gobierno de Rusia, que además el martes, en el Consejo de Seguridad de la ONU, brindó documentos fotográficos captados por sus satélites que evidencian que el ataque provino de una zona controlada por los rebeldes, por lo tanto se habría tratado de un enfrentamiento entre grupos rivales miembros de las milicias que combaten contra el régimen de Damasco.

También China se opone a una intervención militar y, en especial sin un responso claro de la comisión investigadora de la ONU, no daría su voto favorable en el seno del Consejo de Seguridad. Se supo, por vías informales, que Pequín recomendó prudencia al secretario de estado norteamericano John Kerry, en alusión a las escasas pruebas que se pudieron conseguir para acusar el régimen de Damasco.

lunes, 26 de agosto de 2013

Washington y Moscú con diferentes miradas

Mientras sigue la labor de los investigadores de la ONU, los Estados Unidos dicen tener pocas dudas de que el régimen usó armas químicas. El de Rusia está convencido de lo contrario.



El gobierno de los Estados Unidos tiene pocas dudas de que el ejército sirio haya usado armas químicas contra los rebeldes la semana pasada. El de Moscú insiste, en cambio, en las dudas que haya sido una treta de los rebeldes para provocar una intervención de los Estados Unidos en el conflicto o, mejor, un apoyo más sustancial en armamento pesado y con el bloqueo del espacio aéreo sirio, neutralizando de este modo las fuerzas aéreas de Damasco.

Eso movería la aguja de la balanza hacia los rebeldes, que desde hace tiempo vienen acumulando reveses, sin poder parar la ofensiva del gobierno.

Por cierto, entre las tantas cosas que no cierran del supuesto bombardeo de la semana pasada, hay que incluir el hecho de que, de haber querido recurrir a las armas químicas, el ejército regular podría haberlo hecho en las oportunidades en que los rebeldes estaba concentrados en sectores bien alejado de la presencia de eventuales testigos presenciales. Un detalle que no debe haber pasado desapercibido por los analistas militares tanto de Moscú como de Washington. De ahí la firmeza con la que los rusos anuncian que no votarán a favor de una intervención en el consejo de seguridad de la ONU.

Mientras tanto los investigadores de la ONU están recogiendo evidencias y testimonios. No conviene que se pronuncien hasta salir del país. Un franco tirador disparó incluso contra el convoy que viajaba en los suburbios supuestamente bombardeados.

Aunque afirme tener pocas dudas, igualmente la Casa Blanca emitió su comunicado al respecto dejando emitir el documento a un funcionario que mantuvo el anonimato. El presidente Obama sigue analizando todas las eventualidades, y ese titubeó le está acarreando criticas internas por parte de quienes lo califican como demasiado blando. 

Reino Unido y Francos por su parte, presionan por una solución que saltee el mandato ONU que legitimaría un eventual intervención armada. Desde Londres se señala el antecedente de Kosovo, cuando en 1998, la OTAN intervino para poner fin a las sueltas matanzas perpetradas por el ejército Serbio contra los habitantes de la pequeña región. Un antecedente también de campaña mediática,porque esas matanzas nunca fueron comprobadas.
Son horas cruciales para Siria. Una intervención a favor de los rebeldes podrían habría lamenta a una situación de caos como la que se creo en Libia luego del derrocamiento del régimen de Kadhafi.

sábado, 24 de agosto de 2013

Ataque con armas químicas: las cosas que no cierran


Varios de los videos que muestran imágenes de la masacre de Ghoutta, en la periferia de Damasco, fueron publicados en Youtube un día antes del supuesto bombardeo con gas letal. Pero hay más incongruencias.


No cierra la versión de un ataque del Ejército sirio contra los rebeldes realizado con armas químicas. Las imágenes, comencemos por éstas, fueron colgadas en Youtube el 20 de agosto, un día antes del supuesto ataque desde la cuenta "Majles rif".
Por más que la Agencia France Presse aclare que en el video está marcada la fecha del 21 de agosto, eso no explica cómo pudieron aparecer las imágenes un día antes del bombardeo. 

Si el ataque con gases venenosos fue capaz que matar a 1.729 personas, por lo tanto la sustancia letal se expandió sobre una zona suficientemente amplia, no se explica que no aparezcan animales muertos, como perros, gatos, gallinas, etc., que forzosamente deberían haber quedado afectados. No es la primera vez que aparece una incongruencia de este tipo en las denuncias de los rebeldes, por el uso de armas químicas. 

También llama la atención que en las imágenes difundidas al lado de los niños afectados no aparezcan las madres, cosa bastante extraña, ni se perciba la presencia de equipamiento sanitario, de no ser algunas bolsas de suero y cortinas plegables. Otros expertos que han analizado las imágenes, detectan la falta de síntomas típicos de los intoxicados por gas sarín, como la incontinencia urinaria y fecal. No hay rastro de ello entre los afectados, que además no parecen estar en salas de hospitales, todo parece bastante confuso.

Los muertos provendrán de la zona conocida como Ghoutta, un área agrícola que desde hace meses ha sido abandonada por sus habitantes, y donde se habían reagrupado los rebeldes. 

El gas sarín que supuestamente fue utilizado por el Ejército regular sirio, sería útil en un combate de trincheras, más que en enfrentamientos como los que se llevan a cabo en Siria. Hay un dato más, el día del bombardeo en Ghoutta soplaba viento, una condición meteorológica impropia para un ataque de ese tipo.

Por otra parte, resulta poco lógico que Assad se exponga al repudio internacional precisamente en el momento en que acabada de llegar a Siria la comisión de la ONU que viajó para investigar el uso de armas químicas, y bombardear nada menos que la periferia de la capital. Sería parecido a facilitar los capos de imputación contra sí mismo, además, en un momento en que militarmente los rebeldes han sufrido considerables reveses.

Se espera entonces que los investigadores de la ONU puedan realmente verificar la situación. Hace dos meses, Carla del Ponte, magistrado suizo presente en Siria por la ONU, denunció evidencias del uso de armas químicas pero por parte de los rebeldes. 

Los antecedentes de falsas campañas de prensa no faltan. Desde las espeluznantes imágenes de las masacres que kosovares perpetradas por el Ejército serbio de Slobodan Millsevic en Kosovo, en 1988, de las que no fueron encontrados rastros por los equipos del FBI que llegaron meses después, a la probeta mostrada por el canciller estadounidense Colín Powell, a los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que demostraba la presencia de armas de destrucción masivas en Iraq, y que luego el mismo admitiría que se trataba de una falsa prueba. 

Mientras el presidente Barack Obama analiza las medidas a tomar, el gobierno de Moscú ha manifestado su oposición a una intervención militar. Es una opción que está siendo analizada, pero que difícilmente podrá aportar una mejora de la situación en el país. Basta ver lo que ha sucedido en Libia, donde los países Occidentales han aplicado el mism guión: apoyo a las fuerzas rebeldes, derrocamiento del régimen, pero con el efecto colateral de haber sumido el país en el caos, terminando por favorecer los grupos islámicos fanatizados.

miércoles, 29 de mayo de 2013

El apoyo europeo a los rebeldes, un nuevo error


Miles de milicianos están pasándose a las filas de Al Qaeda. ¿Quién puede asegurar quiénes son los rebeldes moderados? Rusia seguirá enviando armas a Damasco.

¿A qué responde la decisión de Francia y Reino Unido de hacer fracasar el embargo de armas a Siria dispuesto por la Unión Europea (UE) para así abastecer a los rebeldes, supuestamente, moderados que se oponen al régimen de Bachir al-Assad? 

La historia del uso de armas químicas convence poco. La ONU dispone de evidencias de que los mismos rebeldes han recurrido a este tipo de armas. La cuestión es otra: los gobiernos de Londres y París quieren evitar la debacle de los opositores ante la ofensiva del ejército regular que hace peligrar el éxito de levantamiento contra el presidente sirio.

Un reciente informe de los servicios de inteligencia alemanes (BND) presentado por su Jefe, Gerhard Schindler a los principales políticos del país responsables para la seguridad, concluyó que Assad no sólo está lejos de ser derrocado, sino que el ejército retomó el control de Damasco y Homs, expulsando los rebeldes de muchos de los suburbios de la capital y cortando sus líneas de abastecimiento hacia el sur y, dentro de poco, hacia oeste. Para Schindler la situación de los rebeldes es precaria, incluso a los vinculados con Al Qaeda, como el Frente al Nusra, debido a que han sido cortadas las vías de suministro y de evacuación de los heridos.

Por otro lado, las milicias libanesa de Hezbolá, a través de su líder, Hassan Nasrallah, han anunciado que están apoyando el gobierno de Damasco para recuperar el control del sur del país durante este año, por lo que sólo quedaría bajo control rebelde el área del sur, controlado por las milicias de los curdos que, en Siria como en Iraq, han aprovechado las aguas revueltas para reclamar con las armas la autonomía desde siempre negada a la nación curda, distribuida entre Iraq, Turquía, Siria, Irán y Armenia.

El anuncio de Hezbolá supone un salto de calidad del conflicto, que también tenía motivaciones religiosas: los sunitas, con el apoyo de Qatar y Arabia Saudita, peleando contra un gobierno dominado por la minoría alawita, apoyado por los chiitas de Irán. Hezobolá, constituido por sunitas, se opondrá a bridagas de su misma corriente religiosa en defensa de Assad, lo cual equivale a admitir que la defensa de Líbano de Israel no es la única misión de esta milicia.

La decisión de los europeos de intervenir en el conflicto, bajo argumentos como el "riesgos de una implosión, de la desaparición de Siria como Estado", según el canciller español Juan Manuel García Morgallo, contrasta con el análisis de los servicios de inteligencia alemanes. 

Y ha suscitado la inmediata reacción de Rusia, otro de los elementos que influyen en el actual escenario, a un nivel que puede generar la ulterior internacionalización de este conflicto interno. Moscú anunció que seguirá cumpliendo con la obligación contractual de proveer a Damasco del sistema de misiles tierra aire, S-300, considerado el más sofisticado de este tipo. Nadie cree que se trate de armas defensivas. De hecho, no se hizo esperar la protesta de Israel ante la perspectiva de ver ubicar estos letales misiles a 80 km de su territorio, pudiendo incluso alcanzar su capital.

Sostener, como lo hace el diario madrileño El país, que la inoperancia de la ONU y las divisiones internas de la UE están consintieron que el gobierno de Damasco fuera socorrido por Rusia y por "improbables ejemplos de valores deseables" como Irán y Hezbolá, manifiesta que se soslaya algo importante: si bien es cierto que el gobierno iraní y la milicia libanesa no son un aporte para la paz en Oriente Medio, tampoco los son los aliados más firmes de los rebeldes: Qatar y Arabia Saudita, dos gobiernos tan antidemocráticos como el de Assad.

Por otro lado, el conflicto en Siria, alimentado por Occidente y financiado por los fondos cataríes y sauditas, ha provocado el fortalecimiento de los grupos terroristas que se identifican con Al Qaeda. En estos meses han desertado en masa de miles de milicianos de las brigadas del Ejército Libre, quienes se han pasado a las filas del Frente al Nusra-Al Qaeda.

Francia y Reino Unido sostienen que se entregarán armas sólo a los rebeldes moderados. Una afirmación temeraria, si no cínica, ya que nadie puede hoy asegurar que esos rebeldes manána no estén engrosando las filas del terrorismo. Además, tolerar que impunemente un país que se postula para integrar la UE, Turquía, haya sido transformado en la plataforma logística desde donde se abastecen los rebeldes, no es precisamente la mejor carta de presentación para que este país integre el bloque europeo y es tan peligroso como la continuidad de Assad en el poder. Los expertos del SIPRI, de Estocolmo, el conocido instituto de investigación para la paz, considera probable que los cataríes hayan gastado en este conflicto 3 mil millones de dólares. Se ignora el nivel de ayuda brindado por Arabia Saudita, pero hay evidencias de la presencia de armas vendidas a la casa saudita entre los rebeldes.

Que los guerrilleros partidarios de la jihad (la guerra santa pero interpretada sólo desde un perfil sesgado ideológicamente y violento) aspiren a constituir territorios gobernados como califados, bajo una restrictiva ley islámica, de dudosa coherencia con el Corán, donde entrenar y formar milicias, es un objetivo claro. En el norte de África se ha convertido en un problema para Mali, Libia, Argelia y a futuro puede extenderse a otros países limítrofes. El conflicto de Siria, Libia y Mali, así como la guerra en Afganistán contra los rusos, en los '80, la guerra en la ex Yugoslavia en los '90, junto a las más reciente invasiones de Iraq, y nuevamente de Afganistán en este primer tramo del siglo XXI, son hitos importantes que han fomentado el saldo final de una multiplicación del terrorismo.

La guerra nunca paga y nunca es la respuesta adecuada.

jueves, 16 de mayo de 2013

Miles de rebeldes se están pasando a al Qaeda


Los rebeldes del Ejército Libre están viendo menguar sus filas. Enteras unidades se han pasado al Frente al Nusra, grupo que se identifica con al Qaeda.

“Nadie nos puede criticar si pasamos a al Nusra (es decir, al Qaeda) – afirma Abu Zeid, al mando de 420 hombres de la brigada de los Mujahiddines (guerrilleros) de Damasco que en bloque se pasaron con los rebeldes fundamentalistas – más bien hay que criticar a Occidente si Siria se está transformando en nuevo paraíso para Al Qaeda y los extremistas”.

Como en Iraq, como en Libia, las palabras de este milicianos apuntan directamente a la responsabilidad de Occidente de haber abierto la caja de Pandora de las divisiones étnicas, tribales y religiosas en los países donde hubo una intervención militar.

Las palabras de este comandante ponen al descubierto el giro, por otro lado previsible y denunciado desde hace tiempo por muchos medios de comunicación, que está dando el conflicto en Siria, donde cada vez milicianos rebeldes se están pasando a las filas del Frente al Nusra, el grupo radicalizado que se identifica con el grupo terrorista de al Qaeda. Sólo en los últimos meses unos 3.000 hombres han dejado el Ejército Libre para pasarse a las filas qaedistas.

El dato ha sido difundido por el diario británico “The Guardian”, que ha recogido los testimonios de numerosos oficiales del rebelde Ejército Libre de Siria en diferentes localidades del país. Hay unidades, como la comandada por Abu Zeid, que se han pasado masivamente a al Nusra y otras que han perdido hasta un cuarto de sus efectivos por ese motivo.

Muchos son los motivos que están provocando este cambio en la compaginación de los adversarios del gobierno de Damasco. El Frente al Nusra cuenta con mejores financiaciones, mejor y más abundante armamento y abastecimiento de municiones, representa más poder y raramente se retira de una batalla antes de llevarla exitosamente a su fin. Aporta, además, un mensaje ideológico-religioso más claro y simple. “Combato para el Ejército Libre, pero si muero en batalla ¿seré considerado o no como un mártir?”, preguntan muchos milicianos. 

No hay una estimación precisa de las víctimas del conflicto. Los cálculos más recientes hablan de 80.000 muertos, sin contar los heridos, los desplazados y los refugiados, al tiempo que la economía del país ha quedado paralizada.

lunes, 6 de mayo de 2013

Hay evidencias de que los rebeldes han usado armas químicas

La semana pasada el régimen de Damasco fue acusado de usar el gas sarín. Pero la ONU encontró evidencias que sugieren todo lo contrario. Mientras tanto se teme por un rediseño del mapa de Siria y del vecino Iraq. 

La noticia del uso de armas químicas por parte del ejército regular sirio olía mal de entrada. Para los gobiernos occidentales, que en medio del silencio general están trabajando para derrocar al presidente Assad, debía ser un elemento que catalizaría el rechazo de la opinión pública.

Pero el tema es demostrar primero el uso efectivo de esas armas, cuyas evidencias distaban mucho de serlo. En segundo lugar, había que probar que eso fue dispuesto por el gobierno de Damasco y no la decisión desgraciada de algún oficial aislado. Un hecho que no se puede descartar.

El flanco débil de la noticia comenzó a notarse a partir de la existencia de fuentes sólo cercanas a los rebeldes, cuyo abastecimiento y apoyo por parte de los Estados Unidos, por intermedio de sus aliados, es notorio. En efecto, ahora que las Naciones Unidas han comenzado a ingresar en el tema por intermedio de la comisión que investiga las violaciones a los derechos humanos en el conflicto sirio, la teoría del uso de armas químicas tomó un rumbo bastante parecido al clásico tiro que sale por la culata.

Para la investigadora suiza Carla del Ponte, fiscal en los tribunales penales internacionales para la ex Yugoslavia y Ruanda, hay evidencias que inducen a pensar que las milicias rebeldes sirias hayan recurrido al gas sarín. No hay pruebas concluyentes, declaró del Ponte en una entrevista a un canal televisivo de su país, pero "hay sospechas fuertes y concretas del uso de gas sarín" (que es un agente nervioso mortal), por el modo que tuvieron que ser atendidos heridos internados en hospedales de países vecinos a Siria.

En rigor, el gobierno de Assad denunció el 19 de marzo un bombardeo que provocó 25 muertos y unos 100 heridos luego de que cayera un misil cargado de una sustancia que produjo síntomas de asfixias.

El presidente Barack Obama había declarado que el uso de armas químicas provocaría una intervención de los Estados Unidos. No dijo qué pasaría en caso de que esas armas fueran usadas por los rebeldes. Así como pocas reacciones hay desde la Casa Blanca en el caso de las matanzas y de las ejecucione sumarias y robos protagonizados por las milicias rebeldes.

El conflicto ha provocado más de 70.000 muertos, llegó la hora de que el manejo de este tema no responda más a los intereses de algunos países occidentales y que haya una intervención internacional, bajo la égida de la ONU, para que los sirios resuelvan sus cuestiones internas.

El riesgo de la inacción por parte de la comunidad internacioanl es el del rediseño del mapa de Oriente Medio. Se teme, en efecto que las regiones de Siria que han quedado bajo el control de los rebeldes, cuyos éxito militares se deben en el 80 por ciento de los casos a la presencia de las brigadas qaedistas y salafitas, puedan unirse a las regiones de iraq limítrofes, que no están bajo el control del gobierno central del primer ministro Nuri al-Maliki. Desde la salida del ejército de los Estados Unidos de iraq, ha retomado fuerza una organización que ha sido rebautizada como Islamis State of Iraq and Greater Syria (Estado Islámico de Iraq y de la Gran Siria). 

El nombre de la entidad constituye todo un programa, que con sus variantes podría aplicarse en Somalia, como en Mali, en Nigeria como en Chechenia. El sueño de un califato bajo el gobierno de sectores fundamentalistas podría tener efectos explosivos, en la región y no sólo.

miércoles, 10 de abril de 2013

Un preocupante mapa de agrupaciones


La situación se ha vuelto embarazosa para las milicias rebeldes de Siria, porque Al Qaeda ha declarado su vínculo con uno de los grupos que coopera en la lucha contra el régimen de Assad, el Frente al-Nusra. Los milicianos del Ejército Libre de Siria han tenido que admitir una “coordinación táctica” en las zonas de guerra, pero “nunca ha habido ni habrá una decisión a nivel de mando”. Es decir, los milicianos reconocen la presencia del Frente al-Nusra y la cooperación militar aunque toman distancia del mismo en el plano político, y hasta afirman no compartir su ideología. ¿Cuál es la diferencia ideológica? Los fundamentalistas como los de al Nusra quieren instaurar un estado teocrático islámico, los milicianos apuntan a la creación de un régimen democrático luego del derrocamiento de Assad. Una intención cada vez más difícil de sostener, puesto que el ala política de los rebeldes es hoy controlada por los Hermanos Musulmanes (ver artículo: “Dónde se juega el futuro de Siria”).

Ha sido Abu Bakr al Baghdadi líder de al-Nusra en Iraq quien, en sitios web islámicos, ha afirmado públicamente que el Frente es la rama de Al Qaeda en ese país y su objetivo es constituir un estado islámico en Siria. Según Abu Bakr los dos grupos están federados y están dispuestos a aliarse a otras agrupaciones que también compartan el objetivo de “conducir a los sirios bajo los preceptos de Alah”. En el comunicado se afirma también que de aquí en más Al Qaeda y el Frente al-Nusra actuarán bajo el mismo nombre: “Estado Islámico en iraq y Sham”.

Las sospechas de una vínculo de al-Nusra con Al Qaeda eran cada vez más fundadas al punto que en diciembre los Estados Unidos han incluido el grupo, que inicialmente perpetraba atentados suicidas para luego constituirse en una milicia y aliarse con los rebeldes sirios, entre las organizaciones terroristas.

Sin embargo queda claro que los apoyos a los rebeldes sirios, que Occidente se empeña en presentar con una imagen de luchadores por la democracia, han alimentado grupos de dudosa actividad. Y la situación es embarazosa pues precisamente al-Nusra mantiene bajo secuestro desde hace tres días a cuatro periodistas italianos penetrados en Siria.

Mientras tanto se pudo comprobar que otro efecto del acercamiento del grupo palestino Hamas, que controla la Franja de Gaza, al gobierno de Qatar, del que recibirá ayudas por 400 millones de dólares, ha sido el abandono del gobierno de Damasco, su antiguo aliado, para pasarse del lado de los rebeldes. Instructores de Hamas han sido detectados entrenando a milicianos del Ejército Libre de Siria, en la zona oriental de Damasco, según revelado hoy por el sitio web del diario británico “The Times”. Los milicianos de Hamas también están entrenando a los sirios en la construcción de túneles, como los que unían Gaza con el territorio egipcio, por el cual introducían ayudas y armas evadiendo el bloqueo del ejército israelí.

Se cierra cada vez más el cerco en torno del gobierno de Assad, en una lucha en la que intereses dispares confluyen: la necesidad de Occidente de derrocar un así llamado “Estado canalla”, pero al precio de ampliar la presencia de grupos radicalizados intencionados a instaurar un Estado teocrático, por encima de los intereses de los ciudadanos sirios.

jueves, 4 de abril de 2013

Dónde se juega el futuro de Siria


La diplomacia de los Estados Unidos, de Qatar y los Hermanos Musulmanes ha logrado un importante resultado al adjudicarse el control de la alianza opositora que lleva a cabo su guerra interna contra el régimen del presidente sirio Bashar el Assad. La Coalición se había constituido en Turquía en octubre, bajo presión del gobierno turco, de los Occidentales y de la Liga Árabe. Las presiones ejercidas sobre el líder de la Coalición, Moaz al Kathib, un ex predicador que se oponía desde siempre al extremismo islámico, tuvieron el resultado esperado con la renuncia presentada como protesta por las intromisiones del gobierno de Doha y de Washington que imponían un gobierno en el exilio “que no representaba la realidad interna de Siria”. En efecto, los intereses de Qatar y Estados Unidos llevaron al nombramiento como jefe del gobierno en el exilio de Ghassan Hitto, figura totalmente desconocida en Siria, quien ha vivido largamente en los Estados Unidos y es representante de los Hermanos Musulmanes. Mientras Kathib ha vivido hasta hace poco en Siria, Hitto, como otros, estuvo en el exterior desde que en 1980 el régimen declaró ilegal el movimiento de los Hermanos Musulmanes. Sin embargo, no parece ser que Hitto haya conseguido muchos consensos entre los rebeldes.

De todos modos, aparece evidente que desde la asunción del liderazgo de los Hermanos Musulmanes se han multiplicado las ayudas militares a los rebeldes. El New York Times estima que, desde comienzos de este años, hubo unos 160 vuelos provenientes de Jordania, Qatar y Arabia Saudita con cargamentos de armas para los rebeldes. Con el asesoramiento de la CIA, de este modo 3.500 toneladas de armas han llegado a manos del ejército de la Coalición, utilizando sobre todo el aeropuerto turco de Esemboga, además de otras terminales aéreas menores. De este modo, Washington trata de evitar que reciba apoyo directo el Frente al Nusra, cercano a al Qaeda. Otro importante convoy de armas, procedió con la ayuda logística del gobierno turco, desde Croacia.

Evidentemente, existe una coincidencia estratégica entre Washington, Qatar y Hermanos Musulmanes para definir el futuro de Siria, a través de figuras que poco tienen que ver con los intereses y la realidad del país. Es la misma coincidencia que ha actuado con cierto éxito a lo largo y lo ancho de los procesos políticos conocidos como “Primavera árabe”.

Se piensa en los ambientes militares que podríamos estar cerca de un enfrentamiento de proporciones entre los rebeldes y el ejército regular sirio. Una suerte de batalla final. Por las dudas, la ONU está retirando el personal desplegado en Turquía. Ante la posibilidad de que activistas islámicos tomen el poder en caso de derrocar el régimen de Assad, en Israel se considera la posibilidad de ampliar la zona ocupada más allá de los altos del Golán (territorio sirio ocupado en la guerra de 1967) como medida de precaución para evitar la infiltración en la zona de potenciales grupos terroristas. A fines de marzo, en efecto, milicianos vinculados a Al Nusra, han ocupado localidades en la intersección de la frontera entre Siria, Jordania e Israel y otras cerca de los Altos del Golán, donde hay 14 comunidades de colonos judíos instaladas y, además, están las estratégicas fuentes de agua de ese sector. Eso podría fortalecer la idea de una intervención preventiva de Israel en la zona.

El futuro de Siria se discute en lugares muy distantes de ese país.

sábado, 23 de marzo de 2013

Turquía e Israel retomarán relaciones diplomáticas

Un llamado telefónico durante una comida zanjó la disputa por la muerte de 9 ciudadanos turcos en 2010. Pero tras el episodio espectacular, aparecen las estrategias de control sobre la región de Medio Oriente.

La visita del presidente de los Estados Unidos Barack Obama a Israel terminó de manera espectacular. Durante la comida de despedida del visitante, el mandatario estadounidense llamó por teléfono al primer ministro turco, Tayyip Erdogan, para saludarlo y luego pasarle a su par israelí, Benjamín Netanyahu, quien de inmediato presentó un pedido de disculpas por la muerte de 9 ciudadanos turcos en oportunidad del incidente de la Freedom Flotilla, en mayo de 2010, cuando un barco de activistas internacionales por la paz, el Mavi Marmara, intentó romper el bloqueo de Israel sobre la Franja de Gaza. 

El barco fue asaltado por tropas especiales israelíes, con un duro saldo de muertos y heridos. Desde entonces, las relaciones entre Turquía e Israel, que navegaban por aguas mansas, se enfriaron. El pedido de disculpas ha tenido inmediato efecto, ya que ambos líderes acordaron retomar las relaciones diplomáticas.

Hasta aquí el relato podría hasta confirmar la oportunidad que en su momento el presidente Obama fuera galardonado con el Nobel de la Paz. Pero ¿por qué razón insistió tanto Obama sobre este acercamiento (al que calificó de estratégico) y en un modo tan alevoso, casi como si fuera él el anfitrión y no el jefe de gobierno israelí?

El tema es que Turquía es un elemento clave para la intervención Occidental en Siria, país con el que comparte la frontera. Y es por Turquía que ingresa el armamento que abastece a las tropas rebeldes que intentan derrocar el régimen de Assad, de modo que puedan oponerse a uno de los más preparados ejércitos de Oriente Medio. Es también en Turquía que los rebeldes disponen de bases logísticas y de entrenamiento.

En efecto, pese al “enfriamiento” de las relaciones turco israelí, no había cesado la vente de sistemas de armas a Ánkara por parte del Gobierno de Tel Aviv. En febrero, seguía proveyendo de los sofisticados sistemas electrónicos producidos por la empresa israelí Elta, una empresa subsidiaria de la Israel Aerospace Industries grupo controlado por el gobierno de Jerusalén, sucesivamente armados sobre aviones Boeing 737, una provisión proveniente de los Estados Unidos, por un monto de 200 millones de dólares. El sistema, considerado muy eficiente, es altamente estratégico para el control de los cielos de la región. 

Por su parte, Israel ha comenzado a intervenir desde hace tiempo en el conflicto interno sirio, ingresando en el espacio aéreo del país vecino, para realizar bombardeos. A esta altura, el congelamiento de las relaciones diplomáticas bien podía aparecer sólo como un gesto “pour la galerie”, para salvar apariencias. La “buena gestión” del presidente Obama completó el cuadro, al tiempo que dejó entre los palestinos el sabor amargo, ya que no satisfizo las expectativas de una denuncia de la política de ampliación de los asentamientos de colonos israelíes en territorios de la Autoridad Nacional Palestina.

El paso de Obama por la región, lejos de representar un elemento de distensión, en realidad parece confirmar la intención Occidental de redefinir el mapa geográfico sobre la base de intereses ajenos a los pueblos de Medio Oriente.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Cómo se manipula la información


Presten atención a la secuencia de las fotos:
 
Uno: Aquí vemos la página de un diario austriaco. Una pareja con un bebé camina por las calles de edificios destrozados de la ciudad siria de Aleppo. La nota habla de los destrozos causados por los tanques en las calles de la ciudad.



Dos: Aquí tenemos la misma imagen de la pareja, pero en otro contexto: están caminando por un centro comercial, las escritas hablan de alimentos pero los comercios están cerrados (la cortina baja) siendo tiempo de Ramadán (no se puede comer nada durante todo el día)...


 Tres: Finalmente, la imagen de los edificios de Aleppo, pero sin la pareja. 





Queda en evidencia el armado del photoshop y que el medio de prensa cayó in(voluntariamente?) en la trampa mediática. Los servicios de inteligencia de los Estados Unidos y el Reino Unido, con la cooperación de Qatar y Arabia Saudita siguen en su campaña para derrocar el régimen sirio de Al Assad.
Lo han logrado provocando un baño de sangre y abriendo una caja de Pandora que no responde a los intereses del país ni de la democracia.
Gran parte de la población siria quería un cambio de gobierno, pero no a este precio.
 
 

viernes, 10 de agosto de 2012

¿Estados Unidos apoya AlQaeda?

Lo hemos afirmado más de una vez. En Siria se repite el mismo guión de Libia. Un conjunto de intereses geopolíticos han determinado la acción del gobierno de los Estados Unidos para derrocar el régimen del presidente sirio Al Assad. Cada vez más diezmado, el régimen ha penetrado en una profunda crisis que hace pensar en un pronto desenlace.
La última defección, el primer ministro, se une a la lista de personas que han abandonado el país o directamente se han pasado a los rebeldes. Entre ellas, hay personalidades que pertenecieron al círculo íntimo de Assad, además de una treintena de generales del ejército, algunos legisladores y diplomáticos, y figuras públicas. La decisión de la Casa Blanca es directamente responsable de la masacre que se ha desatado en Siria, cuyo objetivo final es debilitar este principal aliado de Irán, acaso el próximo objetivo del Pentágono. Eso, sin duda, no quita nada a la legítima aspiración de gran parte de la población que anhelaba un cambio de régimen dictatorial, pero no en las actuales sangrientas circunstancias.
Reproducimos la siguiente declaración del diputado republicano Ron Paul, que tiene el peso de una voz desde adentro del sistema estadounidense. Pese a la oposición de Rusia y China en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, se hace cada vez más difícil impedir ya sea el baño de sangre, ya sea que una decisión como la de derrocar el régimen pase por encima de los intereses de los ciudadanos de Siria.

“La semana pasada la Cámara aprobó otro proyecto de ley más che delibera sanciones contra Siria, acercándonos a otra guerra en Oriente Medio. Se nos dice que sanciones cada vez más duras obligarán a los países en la mira a plegarse a nuestra voluntad. Sin embargo, la eficacia de las sanciones anteriores no nos enseña nada: a decir verdad, las sanciones llevan a la guerra más que impedirla.
“Hasta el año pasado las sanciones contra Libia fueron presentadas como una suerte de gran éxito. El régimen modificaría su actitud. Si embargo la OTAN igual bombardeó el país.
La semana pasada aprendimos que el presidente Obama informó una “decisión autorizante” de inteligencia que mueve a la CIA a ayudar secretamente a los rebeldes en Siria. La administración parece determinada a pelear otra guerra en Siria que nada tiene que ver con los intereses nacionales de los Estados Unidos.
“Ya sabemos que una decisión de este tipo ha sido firmada cuando todavía estaba a cargo el presidente Bus para dirigir la inteligencia de los Estados Unidos para que socavara el gobierno de Irán y promoviera un cambio de régimen. Los neoconservadores han pedido durante mucho que derrocáramos el régimen sirio antes de pasar a la guerra contra Irán.
Esta belicosidad sigue, y eso prescindiendo del partido que ocupe la Casa Blanca.
En Siria veos una vez más cómo nuestra políticas interventistas se nos vuelven en contra y nos hacen menos seguros.
“Recientes noticias de prensa indican vínculos entre la oposición siria y Al Qaeda (y otros grupos extremistas). Un reciente artículo de The Guardian, un diario británico, gritó a los cuatro vientos que “Al Qaeda se revela ser una marea entre los rebeldes que luchan por Siria oriental”. El artículo menciona a un líder de Al Qaeda quien sostiene que el se reúne  con la principal organización siria rebelde apoyada por los Estados Unidos, el Ejército Sirio Libre, “casi a diario”. Es así que a través de la promoción de una guerra civil en Siria terminamos por alimentar Al Qaeda.
“Según otro reporte los servicios de inteligencia alemana estiman que unos 100 ataques terroristas han sido cometidos por Al Qaeda u organizaciones vinculadas en Siria durante los últimos seis meses. El mes pasado un atentador suicida en Siria asesinó al ministro de defensa y varios altos funcionarios del gobierno. El gobierno de los Estados Unidos, que desde hace más de una década lleva a cabo una “Guerra al Terror”, esta vez se rehusó condenar este acto terrorista. Todo esto levanta un cuestionamiento: si la administración de los Estados Unidos este apoyando a las mismas personas que combatimos en Irak y Afganistán.
“El Secretario de Estado Hillary Clinton expresó estas mismas preocupaciones al comienzo de este año cuando se le preguntó si los Estados Unidos se resistían a entregar armas a los rebeldes sirios. Respondió: “¿A quiénes las entregan? Sabemos de Al Qaeda. Zawahiri apoya la oposición en Siria. ¿Acaso estamos apoyando a Al Qaeda en Siria?”
“Es ésta una buena pregunta. Demuestra claramente que los Estados Unidos no tienen ningún interés en ser involucrados en la guerra civil siria.
“En 1980 apoyamos el movimiento de resistencia en Afganistán que más tarde dio a luz a elementos de Al Qaeda y a los taleban. ¿Cuándo aprenderemos la lección y dejaremos de intervenir en conflictos que realmente no entendemos, conflictos que nada tienen que ver con los intereses nacionales de los estadounidenses?”.

jueves, 1 de marzo de 2012

Parece verdadero, más aún es falso


El régimen sirio se ve acosado por juegos de poder: la confrontación entre corrientes opuestas en el mundo islámico e intereses geopolíticos del “gran juego” global.

¿Qué pasa en Siria?  Los medios muestran un régimen despiadado que dispara contra civiles que marchan pidiendo reformas democráticas. Es la imagen que quieren presentar los gobiernos interesados en la caída de Bashal al Assad. Coinciden miembros de la Liga Árabe, la dinastía saudita y Qatar, y los Estados Unidos, Francia, el Reino Unido y gran parte de Occidente. Pero, en realidad, las manifestaciones a favor de Assad revelan que no es repudiado por gran parte de la población.  Tanto la mayoría sunita, como la minoría cristiana, estarían ciertamente a favor de un cambio de régimen, pero no de manera cruenta. Una “guerra civil provocaría centenares de miles de muertos”, aclara una fuente confiable consultada. No es cierto que la gente esté dispuesta a levantarse en armas contra un régimen que –conviene aclararlo– no es un modelo de democracia.
Los grupos infiltrados en territorio sirio no son una novedad. Inclusive, no coinciden las versiones sobre quién está disparando a la multitud. La Liga Árabe envió al lugar a 166 observadores (1). El informe presenta un cuadro muy diferente del que difunden las cancillerías occidentales y los medios periodísticos. El documento fue silenciado porque cuestiona la información de que el gobierno sea responsable de una brutal represión. Se atribuye a algunas bandas el asesinato de cientos de civiles y miles de soldados. Las mismas que habrían cometido atentados con bombas en autobuses, trenes, puentes y oleoductos.
No muy diferente del caso libio, donde de la noche a la mañana surgió una guerrilla armada en un país donde la oposición no era particularmente activa. La presencia de servicios de inteligencia y fuerzas extranjeras fue confirmada varias veces, además de grupos milicianos cercanos a Al Qaeda.
Siria es parte de un escenario donde se da una compleja confrontación entre diferentes corrientes internas del mundo islámico, sunitas y chiítas. Los gobiernos con mayoría sunita, como Arabia Saudita, no ven con agrado el aumento de la influencia chiíta en el mundo árabe a través del régimen iraní, que, sin embargo, gana simpatías populares por su férrea oposición al estilo de vida occidental. El régimen de Teherán no esconde su proyecto de exportar la revolución de Khomeini dentro del Islam (y de apoyar a grupos como Hezbollah en Líbano y Hamás en Gaza). El régimen sunita wahabita de Riad considera que es herética la mediación de los ayatolás entre lo sagrado y lo profano. En su momento, la casa Saudita financió la guerra entre Irak e Irán en los ’80. Para Renzo Guolo, docente de Filosofía y Letras en la Universidad de Padua, “el chiísmo como religión de las minorías y como religión de los oprimidos encontró un abanderado en la República de Irán (2).
Siria es el principal aliado del gobierno iraní. Representa un caso anómalo, porque la mayoría sunita de la población (70%) está gobernada por los alauitas (12-13%). Siria es un país central en Medio Oriente, de importancia estratégica. “Los alauitas, a los que pertenece Assad, provienen de una corriente histórica del chiísmo y, por lo tanto, hay una fuerte afinidad religiosa. Hay también afinidad política, ya que Irán y Siria tienen un pacto militar. La caída del régimen de Damasco, tendría efectos no sólo en Israel sino también en Irán”, concluye Guolo (3). Debemos tener presente que la actual situación es vista como favorable por sectores islámicos radicales de Siria como los salafitas y los Hermanos musulmanes que querrían ser los herederos del régimen, como ya sucedió en otros países árabes. 
En este panorama de carácter religioso se apoya la dimensión política del problema. A nadie escapa que debilitar a este aliado de Irán significa debilitar el régimen de los ayatolás, que es uno de los objetivos de la Casa Blanca. La falta de prudencia del presidente Ahmadinejad y sus absurdas declaraciones negando la Shoá o predicando la destrucción de Israel, favorece finalmente los intereses occidentales. Pero ser uno los principales productores de crudo del mundo dispuestos a una política desprejuiciada con Occidente y el crecimiento la relación comercial con China –que firmó un contrato para el uso de gran parte de la producción de gas y petróleo iraní en los próximos 25 años– son los motivos de mayor peso para la reacción de Washington. Rusia, aliado histórico de Siria, que ya constató hasta qué punto la OTAN está dispuesta a neutralizar adversarios como Libia, no ve con buenos ojos la desestabilización en un área cercana a sus fronteras.
Pero no sólo en Siria se actúa según razones de Estado, sin interesarse por las víctimas de una guerra civil. En Irán está sucediendo algo similar. Bajo el título “Falsa bandera”, Mark Perry presenta en su sitio foreignpolicy.com un informe de la infiltración del Mossad en la organización Jundallah, muy activa en Irán (4). El riesgo de un conflicto está más cerca de lo que se cree.
Situación delicada y juego de roles mientras, por el lenguaje diplomático y el control de la información, quedan ocultos las razones de fondo. En estas condiciones la proclamada defensa de los principios democráticos en Siria alienta un futuro incierto. A nivel internacional, la construcción de auténticos proyectos políticos para afrontar una aldea global es cada vez más compleja y se deja esperar.


(1) Report of the Head of the League of Arab States Observer Mission to Syria for the period from 24 December 2011 to 18 January 2012.
(2) Sciiti e sunniti nell’epoca di Assad ,  publicado por la ONG Emergency, E-on line:  http://www.eilmensile.it/2011/12/24/sciiti-e-sunniti-nellepoca-assad/
(3) Ibid.
(4) False flag, Foreign Policy, 13 de enero de 2012.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Separar la paja del trigo


La pregunta es siempre la misma: ¿Qué sucede en Siria? La otra pregunta que viene de ello, inevitablemente, es: ¿Por qué sucede?
Es casi una obviedad que en los medios esté en curso una campaña mediática destinada a presentar el régimen de Bashar al-Assad como un despiadado asesino de civiles indefensos. Sobre todo, en la gran masa de la opinión pública compuesta por apresurados lectores, poco propensos a investigar entre la caterva de noticias que nos invade cotidianamente para separar la paja del trigo. Se alimenta así un coro unánime y un veredicto inapelable: Assad asesino, tiene que caer. Pero esto se entiende. ¿Quién tiene tiempo para analizar en detalle la noticia y para confrontar las fuentes de información de los medios gráficos y de los enviados? ¿Quién puede cotejar con otras fuentes alternativas? La mayor parte de los lectores de los medios que hoy han leído sobre la posición de la Liga árabe contra el régimen sirio, no tiene  tiempo de buscar el expediente presentado por el jefe de misión enviado por la misma organización árabe al lugar y que durante un mes comprobó que tanto el ejército como la guerrilla que se le opone están provocando un baño de sangre, a menudo con víctimas civiles (1). Además nadie puede saber que el expediente fue ocultado porque no dice lo que, en cambio, se quería que dijera: que toda la culpa es del régimen de Assad.
Para ser claro, no es que Assad esté exento de culpa, antes que nada, por la reacción torpe y criminal de su ejército que causó víctimas entre los civiles. Y no es que no exista una corriente de opinión dentro de la sociedad siria que vería con buenos ojos un paso al costado de Assad. Pero no de esta manera cruenta, es decir no mediante una sangrienta guerra civil, sino a través de un proceso interno pacífico y democrático, así como puede ser en el contexto de ese país.
Todo lo que esta acaeciendo en realidad lo pone en evidencia Thierry Meyssan que lo reconstruye detalladamente en “El Ejército sirio libre es comandado por el gobernador militar de Trípoli” (2), en cambio gran parte de los medios ofrece una visión diversa, por ejemplo La Repubblica (3).
Pero si se hace un poco de memoria, se comienza a notar algún dejà vu. Febrero 2003, ¿quién no recuerda en la sede de la ONU al Consejero de Estado de EEUU, Colin Powell, con la famosa probeta? Fueron las “pruebas documentadas” de la existencia de armas de destrucción masiva en Irak. También entonces la opinión pública sufría la influencia de la repetición mediática que había condenado ya a Saddam Hussein, asesino y despiadado dictador, que debía ser depuesto por una intervención militar. Poco tiempo después de la invasión y las irrefutables “pruebas” de la existencia de mecanismos diabólicos de cualquier tipo no se habló más del tema. Y no se podía hablar, porque no existían, así como no existía conexión alguna entre Saddam y Al Qaeda. 
En tanto, en Afganistán e Irak estaba en curso el espectacular choque de civilizaciones tan anunciado. Sus profetas predijeron acertadamente, era necesario actuar para llevar libertad y democracia a Medio Oriente y Asia Central… si no fuera por el hecho de que en realidad se destapó de la forma más torpe y cínica posible una primera caja de Pandora de conflictos internos: corrientes shiitas, como la mayoría de la población iraquí, dispuesta a exportar la revolución de Kohmeini a la región, comenzaron a chocar con la minoría sunita sostenida por las corrientes radicalizadas dispuestas a imponer su versión del Islam y reducir la influencia iraní. Para Occidente se trata de una cuestión aparentemente secundaria, teniendo en cuenta que el principal objetivo era el control de los yacimientos y de las rutas de transporte de los recursos energéticos, gasoductos y oleoductos. 
En Libia el guión no es muy diferente. De repente Kadhafi se volvió de un dirigente dispuesto a regresar a los rangos de sensatez política, al hostil despiadado con su propio pueblo. Pero también allí, las señales sobre la presencia de elementos de cuerpos especiales de varios ejércitos occidentales que han armado en poco tiempo una guerrilla revolucionaria han pasado en silencio, en las páginas visibles de las principales corrientes informativas o entremezcladas con cualquier tipo de información en el mar de la web. Es una lástima, porque pasaron en silencio los satélites rusos que no encontraron huellas de bombardeos aéreos contra los civiles en Bengasi, que azuzaron la “guerra humanitaria” con el apoyo del pueblo libio. O bien las señales sobre la poco clara presencia del Grupo Islámico Combatiente en Libia (LIFG por su sigla en inglés) considerado por las Naciones Unidas como expresión local de… Al Qaeda. ¡No es posible! ¡Pero, sí!
En septiembre de 2011 en efecto fue parte de la lista redactada por el Comité de aplicación de la resolución 1267 del Consejo de Seguridad. Pero no se trata de terroristas sólo para la ONU. Lo son también para el Departamento de Estado de los Estados Unidos que desde fines de 2004 los incluye entre ellos. El LIFG está todavía en la lista, precisamente en el número 26, y quien quiera lo puede controlar en el sitio web del Departamento de Estado (4). Así como es posible verificar que para el Departamento Interno británico el LIFG está todavía proscripto en el Reino Unido (5) porque “busca reemplazar el régimen libio con un estado islámico radical. El grupo es parte también de un más vasto movimiento extremista global, también éste inspirado en Al Qaeda. El grupo ha realizado muchas operaciones en Libia, incluso un atentado dirigido a asesinar en 1996 a Muhammar Kadhafi”. 
En 2007 el LIFG proveyó la mayoría de los kamikazes en Irak y se fusionó con Al Qaeda, lo anunció el mismo líder de Al Qaeda, Ayman al Zawahiri. En el anuncio de la revuelta en Libia, lo encontramos activo y apoyado por fuerzas especiales occidentales. La situación genera preocupación, y quizás algún sentimiento más intenso en el general Carter Ham, comandante estadounidense del Africom al cual es enviado a coordinar las acciones aliadas en Libia y a defender a los mismos terroristas que han actuado contra soldados de EEUU en Irak y Afganistán. En efecto, poco después es removido y la coordinación pasa a la OTAN.
En el verano de 2011 es derribada la resistencia del régimen de Kadahfi, muerto el viejo jefe, y al mando del adiestramiento del ejército de Libia nombran  a un hombre del LIFG, Abdelhakim Belhaj. Claramente no le dieron un rol secundario al LIFG del otro lado del Mediterráneo. Y ciertamente, el contacto entre la inteligencia estadounidense, francesa y británica con el grupo no se ha interrumpido. El hecho está en que los guerrilleros del LIFG aparecen ahora muy bien armados en Siria, junto a brigadas (¿o bandas?) extranjeras. Según algunos periodistas hay ciudadanos sirios que han reconocido por su acento no sólo combatiente libios, sino también iraquíes, jordanos y afganos. Pero también lo admiten dos fuentes “insospechables”, el Corriere della Sera (6), que cita la “misión” de Belhaj y de su vice Al Harati para sustentar la revolución siria. ¿Por cuenta de quién? ¿El CNT libio? En el ínterin, Al Harati admite haber sido él mismo, según su dichos, quien robó 240 mil euros entregados… por la CIA (!). ¿De dónde provienen los fondos que alimentan la guerra civil en Siria? Los núcleos que Al Harati conduce en tierra siria, especifica el artículo de Guido Olimpo, están muy bien armados, reciben financiación y apoyo de fuerzas especiales de Qatar, Arabia Saudita y países occidentales, particularmente británicas. Pero en Siria Al Harati está desde hace tiempo. En diciembre lo encontró el enviado especial del diario español ABC, que desde hace tiempo está alineado al frente anti-Assad. El reportero Daniel Iriarte lo encontró junto a otros guerrilleros libios. Parece que este hecho sorprendió al enviado español que quizás sabe bien que Al Harti y otro compañero suyo, Adem Kikli, son lugartenientes de Belahj y que éstos figuran entre los sospechosos del atentado de Madrid del 11 de marzo de 2004. Lo indica el ex primer ministro español José María Aznar en una entrevista en el blog de la CNBC del pasado 9 de diciembre (7).   
A este punto hace falta entonces tener mucho cuidado con considerar como atendible las versiones provenientes de Siria. Existen elementos consistentes que hacen pensar en una tentativa en curso para provocar la caída de Al Assad pero no en nombre de la democracia y de la libertad, sino de otros intereses, no completos los actuales esquemas geopolíticos, difusos, variados, que encuentran coincidencias como en este caso (8). Al Qaeda entonces también actúa en nombre de estos intereses que involucran a Occidente. Quien quiere trabajar en serio por la paz en Siria, como en cualquier otro lugar, debe pues empezar a separar la paja del trigo. Quizás la historia de la guerra global contra el terrorismo no es aquella que nos contaron hasta ahora. 



(1) Consideramos instructiva la lectura, de la cual redirigimos la traducción del sitio: www.peacelink.it
(2) En www.megachip.info, domingo 12.2.2012.
(3) Pietro del Re, “Siria, ora l’Onu mandi i caschi blu”, 13.2.2012
(4) http://www.state.gov/j/ct/rls/other/des/123085.htm La sigla está obviamente en inglés Libyan Islamic Fighting Group (LIFG). 
“Libyan Islamic Fighting Group (LIFG) The LIFG seeks to replace the current Libyan regime with a hard-line Islamic state. The group is also part of the wider global Islamist extremist movement, as inspired by Al Qa’ida. The group has mounted several operations inside Libya, including a 1996 attempt to assassinate Mu’ammar Qadhafi”.
(6) Guido Olimpo, Corriere della Sera, 11.11. 2012, Brigate internazionali in azione in Siria a fianco degli insorti.  
(7) Entrevista al ex primer ministro español Jose María Aznar, donde declara: ”or even worst, the Libyan rebel military commander, Abdul Hakim Belhad, a well-known jihadist who was one of the suspects involved in the Madrid train bombing of March 2004”.
(8) Cfr. Alberto Barlocci, Città nuova web, 9.2.2012, Sembra vero, anzi e falso.