Mostrando entradas con la etiqueta armas químicas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta armas químicas. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de septiembre de 2013

Acuerdo en el Consejo de Seguridad para el desarme químico de Siria

Los cinco miembros permanentes acordaron una resolución en la que se menciona el uso de la fuerza en caso de que Siria no cumpla con el compromiso. Siria ingresaría en el organismo para la Prohibición de las Armas Químicas. 

Los miembros permanentes acordaron una resolución que ratifica el acuerdo alcanzado por Estados Unidos y Rusia para el desmantelamiento del arsenal químico sirio. El punto más controvertido, el uso de la fuerza en caso de que Siria no cumpla con el compromiso de facilitar su desarme, fue superado mencionando que en ese caso se usará la fuerza, pero no en forma automática, tal decisión deberá ser sometida nuevamente a una resolución del Consejo de Seguridad.

El texto de la resolución, que será presentada en el seno del organismo de la ONU por el Reino Unido y podría ser votada hoy mismo por los quince miembros, haría referencia al Capítulo 7 de la Carta de las Naciones Unidas que permite el uso de “todos los medios necesarios, incluidos militares” para obligar a su cumplimiento.

El debate en el Consejo de Seguridad se centró en el tema del uso de la fuerza en caso de incumplimiento por parte del gobierno del presidente sirio Bachar al Assad. Los Estados Unidos, Francia y el Reino Unido insistieron en que esta sanción era un elemento clave. Rusia, que comprometió su prestigio diplomático al haber sido la impulsora del desarme químico sirio, luego de convencer tanto a la Casa Blanca como al presidente Assad, quiso evitar que la resolución pudiera transformarse en un pretexto para un ataque militar en caso de imponerse condiciones incumplibles por Damasco.

Los inspectores de la ONU tendrán tiempo hasta noviembre investiguen sobre la ubicación de los arsenales químicos sirios y para precisar los elementos que deberán ser destruidos. 
No será simple, pues que se haya alejado la hipótesis de una intervención militar de Occidente, no significa que ahora reine la paz en Siria. El conflicto interno sigue y, además, los rebeldes
pueden interpretar este acuerdo como un implícito aval al gobierno de Assad. Rusia, que sigue siendo el aliado más importante para Damasco, se ofreció para garantizar la seguridad de los inspectores de la ONU, lo cual supone un despliegue de fuerzas rusas en ese país.

No hubo reacciones ante esta propuesta rusa que, en realidad, aporta un nuevo compromiso de Moscú para sostener el régimen de Damasco y confirma la sensación de que Rusia ejercerá un rol cada vez determinante en los equilibrio de Medio Oriente y, tal vez, en el norte de África.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Documentos de la CIA revelarían que Israel posee armas químicas



El arsenal habría sido desarrollado desde 1983. Se trata de documentos reservados desclasificados en 2009.




La revista Foreign Policy, publicó hace tres días un reportaje una serie de documentos de la central de inteligencia de los Estados Unidos, la CIA, en base a los cuales los analistas consideran que Israel ha desarrollado arsenales químicos desde 1983, hace exactamente treinta años. Los documentos en cuestión permanecieron secretos hasta 2009, cuando fueron declasificados.
En 1982, los satélites espías estadounidenses revelaron la existencia de “un probable centro de producción de gas nervioso en el desierto del Negev”. “No podemos confirmar si Israel posee agentes químicos letales, pero muchos indicadores nos llevan a considerar que tiene a disposición gas nervioso persistente y no persistente. Se estima que haya también otras producciones químicas dentro de la bien desarrollada industria israelí”, se lee en uno de los documentos publicados por la mencionada revista.

Entre los agentes químicos desarrollados figura el gas sarín, que según la Casa Blanca fue utilizado en las cercanías de Damasco, por el ejército regular sirio, el pasado 21 de agosto.

La edición digital de hoy, 13 de setiembre, del diario israelí Haaretz, también se hace eco del artículo de Foreign Policy. Mo ha habido hasta el momento declaraciones de la diplomacia israelí.

Cabe recordar que la convención sobre la prohibición de armas químicas no fue ratificada por Israel, si bien la firmó en 1992. Tal como tampoco adhirió a la misma Siria, por lo que no existe jurídicamente una obligación respecto de este tipo de armas. Sin embargo, durante las operaciones militares contra la Franja de Gaza, entre 2008 y 2009, médicos y enfermeros que atendieron en los hospitales palestinos, señalaron haberse encontrado con quemaduras de un tipo desconocidos atribuidas al uso de fósforo blanco. El gobierno israelí rechazó la acusación.

El pasado 21 de agosto, los rebeldes sirios acusaron al gobierno de Bachar al Assad, haber utilizado armas químicas en las cercanías de la capital, provocando un número impreciso de muertes, que varía entre más de 1.400 a algunos centenares. La Casa Blanca se dijo convencida de la responsabilidad de Assad, mientras que Rusia afirma que hay evidencias de que fueron los rebeldes quienes recurrieron a este tipo de armas. En efecto, hay incoherencias en muchos de los documentos filmados presentados por los rebeldes, entre ellas la aparición de los mismos en Youtube horas antes del bombardeo incriminado. El presidente Barack Obama consideró que este episodio pasaba el límite (la línea roja) de tolerancia posible, por lo que decidió promover una intervención militar contra el gobierno sirio. Esta semana el presidente Assad aceptó la propuesta rusa de someter al control internacional los arsenales químicos de sus fuerzas armadas, por lo que las cancillerías de Moscú y de Washington están trabajando en el tema.

Sin embargo, una vez más, nos encontramos ante un injustificable doble criterio en materia de política exterior por parte de la Casa Blanca, que no se ha expedido respecto del programa de armas químicas israelí, pese a tener conocimiento, como tampoco lo ha hecho sobre su programa de armas nucleares.

martes, 10 de septiembre de 2013

Algunas palabras de más abren a una salida diplomática


En una rueda de prensa, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, dijo que el ataque militar podría evitarse si el régimen de Damasco entregara su arsenal químico. No era lo que quería decir, pero Rusia tomó en serio la propuesta y la misma ha sido aceptada por Siria.

Unas palabras de más podrían ser la vía de escape a la intervención militar de Estados Unidos en Siria. Durante una rueda de prensa en Londres, el secretario de Estado norteamericano John Kerry, consultado si había algo que podría hacer el gobierno de Siria para evitar un ataque estadounidense, respondió: “Por supuesto, podría entregar hasta el último pedazo de sus armas químicas a la comunidad internacional en la próxima semana. Entregarlo todo, sin dilación y permitiendo un recuento completo”. El mismo Kerry intentó acto seguido restar peso a su afirmación calificándola de improbable, pero con habilidad su par ruso, Sergei Lavrov, tomó al vuelo la oportunidad para declarar que su país tomaría la iniciativa de proponer al gobierno de Damasco poner a disposición de la comunidad internacional su arsenal de armas químicas. En efecto, poco después, el ministro sirio de relaciones exteriores, Walid Maullem, quien se encontraba en Moscú, dijo que su país aceptaría la propuesta.

Estos nuevos hechos diplomáticos tuvieron el efecto de que el Congreso de los Estados Unidos, en el que se estaba discutiendo la autorización al gobierno del presidente Obama de ejercitar la fuerza militar contra el gobierno sirio de Bachar al Assad, aplazara la decisión. Inútilmente, tanto el vocero de la Casa Blanca como la predecesora de Kerry en la cartera de relaciones exteriores, intentaron limitar el alcance de sus expresiones, sin desautorizarlo groseramente. Pero a esa altura, los reflejos rápidos de los rusos habían puesto a la administración de Washington ante el alcance de sus propias palabras. Algo que ya había sucedido cuando la Casa Blanca quiso insinuar que Rusia proveía de armas químicas al régimen de Damasco y los norteamericanos debieron desdecirse.

Francia anunció que llevaría ante el Consejo de Seguridad la propuesta de poner el arsenal químico sirio, según algunas fuentes el mayor a nivel mundial, mientras Rusia invita a Assad no sólo a poner bajo control internacional las armas químicas, sino también a destruirlas. Y eso podría tener una nueva contrapartida: ejercer un control de este tipo, ya que los arsenales químicos no se encuentran depositados en diferentes lugares, lo cual supone un contexto bélico en territorio Sirio menos activo que el actual.

Puede que el error diplomático de Kerry, haya sido la causa de una imprevista vuelta de tuerca al estado de tensión que internacionalmente se vivía desde que Barack Obama - preso también él de sus propias palabras, las que trazaron la así llamada “línea roja” más allá de la cual su país intervendría en el conflicto –, quiso promover un ataque al régimen sirio.

lunes, 2 de septiembre de 2013

¿El Congreso de los EEUU votará por la intervención militar?




Por diferentes razones, no hay seguridad de que el Legislativo apoye la postura intervencionista del presidente Barack Obama. 




No hay seguridad de cuál será el voto del Congreso de los Estados Unidos, cuyas dos ramas se expresarán sobre la intervención militar en Siria para la mitad de este mes. Pese a poder tomar la decisión con autonomía, Barack Obama ha preferido someter al voto del poder Legislativo la resolución de intervenir para castigar el gobierno de siriano Bachir al Assad, acusado de haber utilizado armas químicas contra los rebeldes. Posiblemente, el presidente quiere compartir el peso y el costo político de la misma, en vista de las elecciones de medio término previstas para el año que viene, cuando se renovará la totalidad de la Cámara baja y un tercio del Senado.

De hecho, han aparecido distintas posiciones que van del apoyo al rechazo de la intervención, pero por diferentes razones. Entre los correligionarios de Obama, los demócratas, hay un consistente apoyo, con voces disonantes, sobre todo en los sectores más de la izquierda del partido. En el conservador partido Republicano, en cambio, se han manifestado en contra figuras como John Mc Cain y Lindsay Graham, quienes son muy influyentes en temas de política exterior. Los dos legisladores se oponen por considerar la medida demasiado blanda y por lo tanto inútil. Consideran que el objetivo debería ser derrocar al régimen sirio. La Casa Blanca anunció, en efecto, una intervención limitada, cuyo objetivo sería el de neutralizar la posibilidad de volver a utilizar armas químicas.En cambio, en los sectores más de derecha de los republicanos, varios legisladores han anunciado su voto en contra por considerar innecesaria la intervención ya que en Siria no están en juego los intereses de los Estados Unidos.

La incertidumbre es acrecentada por la proximidad de las elecciones políticas, ya que en estas oportunidades los legisladores suelen votar obedeciendo más a sus intereses y a los de sus electores que a las directivas partidarias. Y en el país hay un apoyo muy escaso a una nueva aventura militar. Apenas un 5% de los encuestados estaría de acuerdo con la decisión del presidente Obama.

Por su parte, el secretario de Estado, a cargo de la política exterior del gobierno, John Kerry, dijo durante este fin de semana que hay pruebas de que en el bombardeo del 21 de agosto se utilizó un gas similar al sarín, una sustancia que es sumamente letal. Así como lo confirmarían los videos y las imágenes fotográficas provenientes de la zona del ataque.

En rigor, si bien se confirma de que hay evidencias del uso de sustancias letales, todavía no han sido presentado pruebas acerca de quién las usó. En realidad, han aparecido numerosas versiones que atribuyen a los mismos rebeldes el ataque. También hay versiones acerca de un mal manejo de armas químicas, también en este caso por parte de los rebeldes, que habría producido un accidente. Finalmente, todavía no ha emitido su informe la comisión de investigadores enviada por la ONU en Siria, que regresó el pasado sábado.

Los próximos días serán claves. Por un lado, aparecerá el informe de los investigadores de la ONU y por otro lado las diplomacias estarán trabajando en encontrar una salida a esta situación. No significa eso que la salida responsa a lo que de verdad pasó y está pasando en Siria. Hasta ahora, la gran mayoría de los medios de comunicación han transmitido sobre el conflicto sirio noticias que difieren notablemente de la realidad. Por eso, la intervención más ajustada a los hechos es la del papa Francisco que invita a construir la paz, sin recurrir a las armas.

lunes, 26 de agosto de 2013

Washington y Moscú con diferentes miradas

Mientras sigue la labor de los investigadores de la ONU, los Estados Unidos dicen tener pocas dudas de que el régimen usó armas químicas. El de Rusia está convencido de lo contrario.



El gobierno de los Estados Unidos tiene pocas dudas de que el ejército sirio haya usado armas químicas contra los rebeldes la semana pasada. El de Moscú insiste, en cambio, en las dudas que haya sido una treta de los rebeldes para provocar una intervención de los Estados Unidos en el conflicto o, mejor, un apoyo más sustancial en armamento pesado y con el bloqueo del espacio aéreo sirio, neutralizando de este modo las fuerzas aéreas de Damasco.

Eso movería la aguja de la balanza hacia los rebeldes, que desde hace tiempo vienen acumulando reveses, sin poder parar la ofensiva del gobierno.

Por cierto, entre las tantas cosas que no cierran del supuesto bombardeo de la semana pasada, hay que incluir el hecho de que, de haber querido recurrir a las armas químicas, el ejército regular podría haberlo hecho en las oportunidades en que los rebeldes estaba concentrados en sectores bien alejado de la presencia de eventuales testigos presenciales. Un detalle que no debe haber pasado desapercibido por los analistas militares tanto de Moscú como de Washington. De ahí la firmeza con la que los rusos anuncian que no votarán a favor de una intervención en el consejo de seguridad de la ONU.

Mientras tanto los investigadores de la ONU están recogiendo evidencias y testimonios. No conviene que se pronuncien hasta salir del país. Un franco tirador disparó incluso contra el convoy que viajaba en los suburbios supuestamente bombardeados.

Aunque afirme tener pocas dudas, igualmente la Casa Blanca emitió su comunicado al respecto dejando emitir el documento a un funcionario que mantuvo el anonimato. El presidente Obama sigue analizando todas las eventualidades, y ese titubeó le está acarreando criticas internas por parte de quienes lo califican como demasiado blando. 

Reino Unido y Francos por su parte, presionan por una solución que saltee el mandato ONU que legitimaría un eventual intervención armada. Desde Londres se señala el antecedente de Kosovo, cuando en 1998, la OTAN intervino para poner fin a las sueltas matanzas perpetradas por el ejército Serbio contra los habitantes de la pequeña región. Un antecedente también de campaña mediática,porque esas matanzas nunca fueron comprobadas.
Son horas cruciales para Siria. Una intervención a favor de los rebeldes podrían habría lamenta a una situación de caos como la que se creo en Libia luego del derrocamiento del régimen de Kadhafi.

sábado, 24 de agosto de 2013

Ataque con armas químicas: las cosas que no cierran


Varios de los videos que muestran imágenes de la masacre de Ghoutta, en la periferia de Damasco, fueron publicados en Youtube un día antes del supuesto bombardeo con gas letal. Pero hay más incongruencias.


No cierra la versión de un ataque del Ejército sirio contra los rebeldes realizado con armas químicas. Las imágenes, comencemos por éstas, fueron colgadas en Youtube el 20 de agosto, un día antes del supuesto ataque desde la cuenta "Majles rif".
Por más que la Agencia France Presse aclare que en el video está marcada la fecha del 21 de agosto, eso no explica cómo pudieron aparecer las imágenes un día antes del bombardeo. 

Si el ataque con gases venenosos fue capaz que matar a 1.729 personas, por lo tanto la sustancia letal se expandió sobre una zona suficientemente amplia, no se explica que no aparezcan animales muertos, como perros, gatos, gallinas, etc., que forzosamente deberían haber quedado afectados. No es la primera vez que aparece una incongruencia de este tipo en las denuncias de los rebeldes, por el uso de armas químicas. 

También llama la atención que en las imágenes difundidas al lado de los niños afectados no aparezcan las madres, cosa bastante extraña, ni se perciba la presencia de equipamiento sanitario, de no ser algunas bolsas de suero y cortinas plegables. Otros expertos que han analizado las imágenes, detectan la falta de síntomas típicos de los intoxicados por gas sarín, como la incontinencia urinaria y fecal. No hay rastro de ello entre los afectados, que además no parecen estar en salas de hospitales, todo parece bastante confuso.

Los muertos provendrán de la zona conocida como Ghoutta, un área agrícola que desde hace meses ha sido abandonada por sus habitantes, y donde se habían reagrupado los rebeldes. 

El gas sarín que supuestamente fue utilizado por el Ejército regular sirio, sería útil en un combate de trincheras, más que en enfrentamientos como los que se llevan a cabo en Siria. Hay un dato más, el día del bombardeo en Ghoutta soplaba viento, una condición meteorológica impropia para un ataque de ese tipo.

Por otra parte, resulta poco lógico que Assad se exponga al repudio internacional precisamente en el momento en que acabada de llegar a Siria la comisión de la ONU que viajó para investigar el uso de armas químicas, y bombardear nada menos que la periferia de la capital. Sería parecido a facilitar los capos de imputación contra sí mismo, además, en un momento en que militarmente los rebeldes han sufrido considerables reveses.

Se espera entonces que los investigadores de la ONU puedan realmente verificar la situación. Hace dos meses, Carla del Ponte, magistrado suizo presente en Siria por la ONU, denunció evidencias del uso de armas químicas pero por parte de los rebeldes. 

Los antecedentes de falsas campañas de prensa no faltan. Desde las espeluznantes imágenes de las masacres que kosovares perpetradas por el Ejército serbio de Slobodan Millsevic en Kosovo, en 1988, de las que no fueron encontrados rastros por los equipos del FBI que llegaron meses después, a la probeta mostrada por el canciller estadounidense Colín Powell, a los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que demostraba la presencia de armas de destrucción masivas en Iraq, y que luego el mismo admitiría que se trataba de una falsa prueba. 

Mientras el presidente Barack Obama analiza las medidas a tomar, el gobierno de Moscú ha manifestado su oposición a una intervención militar. Es una opción que está siendo analizada, pero que difícilmente podrá aportar una mejora de la situación en el país. Basta ver lo que ha sucedido en Libia, donde los países Occidentales han aplicado el mism guión: apoyo a las fuerzas rebeldes, derrocamiento del régimen, pero con el efecto colateral de haber sumido el país en el caos, terminando por favorecer los grupos islámicos fanatizados.

lunes, 6 de mayo de 2013

Hay evidencias de que los rebeldes han usado armas químicas

La semana pasada el régimen de Damasco fue acusado de usar el gas sarín. Pero la ONU encontró evidencias que sugieren todo lo contrario. Mientras tanto se teme por un rediseño del mapa de Siria y del vecino Iraq. 

La noticia del uso de armas químicas por parte del ejército regular sirio olía mal de entrada. Para los gobiernos occidentales, que en medio del silencio general están trabajando para derrocar al presidente Assad, debía ser un elemento que catalizaría el rechazo de la opinión pública.

Pero el tema es demostrar primero el uso efectivo de esas armas, cuyas evidencias distaban mucho de serlo. En segundo lugar, había que probar que eso fue dispuesto por el gobierno de Damasco y no la decisión desgraciada de algún oficial aislado. Un hecho que no se puede descartar.

El flanco débil de la noticia comenzó a notarse a partir de la existencia de fuentes sólo cercanas a los rebeldes, cuyo abastecimiento y apoyo por parte de los Estados Unidos, por intermedio de sus aliados, es notorio. En efecto, ahora que las Naciones Unidas han comenzado a ingresar en el tema por intermedio de la comisión que investiga las violaciones a los derechos humanos en el conflicto sirio, la teoría del uso de armas químicas tomó un rumbo bastante parecido al clásico tiro que sale por la culata.

Para la investigadora suiza Carla del Ponte, fiscal en los tribunales penales internacionales para la ex Yugoslavia y Ruanda, hay evidencias que inducen a pensar que las milicias rebeldes sirias hayan recurrido al gas sarín. No hay pruebas concluyentes, declaró del Ponte en una entrevista a un canal televisivo de su país, pero "hay sospechas fuertes y concretas del uso de gas sarín" (que es un agente nervioso mortal), por el modo que tuvieron que ser atendidos heridos internados en hospedales de países vecinos a Siria.

En rigor, el gobierno de Assad denunció el 19 de marzo un bombardeo que provocó 25 muertos y unos 100 heridos luego de que cayera un misil cargado de una sustancia que produjo síntomas de asfixias.

El presidente Barack Obama había declarado que el uso de armas químicas provocaría una intervención de los Estados Unidos. No dijo qué pasaría en caso de que esas armas fueran usadas por los rebeldes. Así como pocas reacciones hay desde la Casa Blanca en el caso de las matanzas y de las ejecucione sumarias y robos protagonizados por las milicias rebeldes.

El conflicto ha provocado más de 70.000 muertos, llegó la hora de que el manejo de este tema no responda más a los intereses de algunos países occidentales y que haya una intervención internacional, bajo la égida de la ONU, para que los sirios resuelvan sus cuestiones internas.

El riesgo de la inacción por parte de la comunidad internacioanl es el del rediseño del mapa de Oriente Medio. Se teme, en efecto que las regiones de Siria que han quedado bajo el control de los rebeldes, cuyos éxito militares se deben en el 80 por ciento de los casos a la presencia de las brigadas qaedistas y salafitas, puedan unirse a las regiones de iraq limítrofes, que no están bajo el control del gobierno central del primer ministro Nuri al-Maliki. Desde la salida del ejército de los Estados Unidos de iraq, ha retomado fuerza una organización que ha sido rebautizada como Islamis State of Iraq and Greater Syria (Estado Islámico de Iraq y de la Gran Siria). 

El nombre de la entidad constituye todo un programa, que con sus variantes podría aplicarse en Somalia, como en Mali, en Nigeria como en Chechenia. El sueño de un califato bajo el gobierno de sectores fundamentalistas podría tener efectos explosivos, en la región y no sólo.

martes, 2 de abril de 2013

¿Hay riesgo de guerra nuclear?

El régimen de Pyongyang dispone de un sofisticado armamento nuclear, aunque el país está más cerca de la edad de la piedra que del siglo XXI. Son varios los absurdos de esta situación.

¿Nos encontramos ante un real peligro de conflicto nuclear o las amenazas del régimen comunista de Corea del Norte son una salida publicitaria destinada al consumo interno de gestos que confirmen la épica lucha contra los enemigos externos?

El “estado de guerra” proclamado por Kim Jong-Un, aunque técnicamente las dos Coreas nunca han dejado de estarlo, ha sido la respuesta a las ejercitaciones militares conjuntas que durarán hasta todo el mes de abril, con un enorme despliegue de fuerzas surcoreanas y estadounidenses. El régimen norcoreano las considera evidentemente una amenaza, aunque en realidad los último gestos agresivos provinieron precisamente de sus propias fuerzas armadas: un submarino hundió meses atrás un barco que guerra surcoreano y luego una isla en el mar fronterizo fue bombardeado con cohetes, sin que Seul tomara medidas concretas en respuesta a tales agresiones.

Por otra parte, no es de excluir que las amenazadoras declaraciones, y la decisión de incrementar el armamento nuclear norcoreano, responda más a una cuestión interna, ya que Kim Jong-Un, heredero del poder que no ha conquistado con sus propia capacidad política, podría estar legitimando su posición de máximo líder.

Washington a su vez, ha restado importancia a las amenazas de Pyongyang. El territorio norcoreano debe haber sido escudriñado por el poderoso aparato de control satelital norteamericano en estos días para saber que no hay grande movimientos de tropa ni despliegue de misiles nucleares. Los Estados Unidos no nutren mucha confianza acerca del sistema de armamento estratégico nuclear de Corea del Norte. Sin embargo, la capital de Corea del Sur, se encuentra muy cerca de la frontera, desde donde la artillería convencional de Pyongyang está en condiciones de utilizar sus obsoletos cañones para lanzar proyectiles dotados de armas químicas que son una grave amenaza contra la población civil.

Los absurdos de esta situación son varios. Corea del Norte desarrolla sofisticado armamento nuclear, aunque nunca llega a poner la “guinda” sobre la torta, disponiendo de vectores capaces de transportar las pesadas cargas nucleares, pero el resto del país está más cerca de la edad de la piedra que del siglo XXI. Durante la hambruna de fines de las décadas de los noventa, la gente desesperada comía la corteza de los árboles. Nunca se supo cuántos ciudadanos murieron de hambre.

La capacidad ofensiva de sus fuerzas armadas, plagadas de artillería, tanques y vehículos obsoletos, no estaría en condiciones de resistir la inevitable represalia. Un ataque nuclear de Corea del Norte sería más parecido al gesto desesperado de un suicida que a la real amenaza permanente de una potencia bélica. El tema es que ese gesto desesperado provocaría un numero incalculable de víctimas que nadie está dispuesto a tolerar.

En estas últimas horas, Corea del Sur ha respondido a las declaraciones de Pyongyang predisponiendo sus fuerzas armadas a responder a cualquier provocación sin contemplar decisiones políticas. Lo cual equivale a prepararse a gatillar el arma sin esperar una autorización.

Es otro absurdo de esta situación: un mínimo error de una de las dos partes puede llevar a un desastre de proporciones, acaso por haber querido jugar demasiado con el fuego.