Mostrando entradas con la etiqueta Alemania. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alemania. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de mayo de 2015

Estados Unidos e Irán ensayan acuerdos más profundos

En abril, las potencias del grupo 5+1 alcanzaron un importante pre acuerdo sobre el programa nuclear de Irán que en junio podría transformarse en definitivo. Es un paso positivo pero no el único en las relaciones entre Washington y Teherán.

martes, 25 de marzo de 2014

Rusia ya no integra el G8

La cumbre que se debería celebrar en Sochi, el próximo mes de junio, se traslada a Bruselas. El presidente Vladimir Putin no se mostró afectado por la decisión y destaca el rol del G20. 
 
La anexión de Crimea le valió a Rusia la exclusión del G8, aunque su presidente Vladimir Putin no pareció preocuparse demasiado por el portazo. 
La decisión de volver al G7 fue tomada a instancia de los Estados Unidos, secundado por sus aliados europeos y por Japón, en oportunidad de celebrarse en La Haya la cumbre nuclear. Se hizo mención de ulteriores sanciones contra Moscú, pero ni está claro cuáles serán ni el presidente Vladimir Putin pareció preocupado por la decisión. "El importante es el G20" dijo el ministro de relaciones exteriores ruso, Serguei Lavrov. “Si nuestros socios occidentales creen que el modelo del G8 ya no sirve, no pensamos aferrarnos a ello. No es un problema para nosotros no acudir. Se trata de colaborar, no de capitalizar una relación cuando se necesita, para ignorar luego al otro en nombre de razones de política doméstica”, añadió el ministro, cuando analizó la decisión. 
La próxima cumbre del G8 estaba prevista precisamente en Rusia, el próximo mes de junio. La sede habría sido la ciudad de Sochi, la ciudad en la que hace un mese se realizaron las olimpiadas invernales. La reunión se llevará a cabo en el mismo mes pero en Bruselas. 
El G8 es el resultado de la ampliación a Rusia del G7, que incluye a los Estados Unidos, Gran Bretaña, Japón, Francia, Italia, Alemania y Canadá, que ingresó como miembro pleno en 2002, luego de participar desde 1997.
No se trata del grupo de los países más industrializados, ya que en ese caso deberían ser parte de ellos tanto China, como Brasil, respectivamente la segunda y la séptima economía del planeta. De hecho, la instancia propiamente dicha para los países más industrializados y los emergentes, desde 1999 es justamente el G20. 
La llegada de Rusia al G8, que no es otra cosa que un ámbito de decisión para los aliados de la política de Washington, supuso un intento para superar definitivamente el enfrentamiento con Moscú propio de la Guerra Fría.
 
En otro orden de cosas, la aplicación de sanciones a Rusia no será una decisión fácil para los europeos, más allá de que se proteste por la cuestión de Crimea, debido a su dependencia del suministro ruso de energía y las ingentes inversiones realizadas, situación complicada, además, por la reciente crisis económico financiera, que está lejos de ser superada. Alemania, por caso, ha invertido sumas cuantiosas en la modernización del ferrocarril transiberiano, habilitando incluso un ramal que desde Pekín trae mercaderías a Europa en tan sólo 15 días. Otra importante inversión (13 mil millones de dólares) ha sido la del gasoducto Nord Stream, que conecta las terminales alemanas con Rusia, pasando por el mar Báltico. Entre 2006 y 2009 las inversiones alemanas en Rusia crecieron un 132 por ciento. De momento, la canciller germana, Ángela Merkel señaló que el “G8 ya no existe en estos momentos”.
 
La Asamblea General de la ONU debatirá el próximo jueves 27 de marzo una resolución presentada por Ucrania denunciando la legitimidad del referendum del pasado 16 de marzo. Sin embargo sobran antecedentes como en el caso de Crimea. No es casualidad que los rusos hayan hecho mención de la independencia de Kosovo. Bastaría incluso con mencionar la invasión de Iraq por parte de las tropas anglo norteamericanas.
Se reinstala un clima de guerra fría que parecía haber sido consignado a los archivos de la historia. Pero el motivo de este enfrentamiento ya no es la contraposición ideológica entre el socialismo de cuño soviético y el liberalismo democrático, sino liso y llanamente una guerra comercial por el predominio de la propia hegemonía. 

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Un Parlamento con 34 diputados de origen extranjero

El domingo pasado conquistaron sus bancas los primeros dos afroalemanes, al tiempo que será diputada por la Unión Cristiano Democrática una mujer musulmana de origen turco. El lento camino hacia la multiculturalidad.

Hace dos años la misma canciller alemana Angela Merkel, cuya propuesta política este domingo triunfó en las elecciones políticas, declaraba que el proyecto de una sociedad multicultural en Alemania había fracasado e invitaba a los extranjeros que no estaban dispuestos a aceptar los valores alemanes a abandonar el país. Era el signo más evidente de un país que hasta hace poco ignoraba a las minorías que vivían codo a codo con los nacidos en Alemania.

Hoy, luego de la cita electoral del domingo, los resultados dicen que habrá 34 parlamentarios que representarán, en diferentes partidos, a los 5,8 millones de ciudadanos del país nacidos en el exterior o de origen extranjero y que tienen derecho a voto. Se trata de un avance importante, puesto que en la legislatura pasada había sólo 21 parlamentarios de origen extranjero. 

Aunque lentamente, se puede decir que las cosas cambian hacia la multiculturalidad en una sociedad en la que no es fácil integrarse. Una muestra patente de ello ha sido la elección a diputada de la Unión de Cristianos Democráticos (CDU), el partido de Merkel, de una mujer musulmana de 35 años, Cemile Giousouf, de origen turco. En Alemania viven 3 millones de turcos y el presidente de la asociación que los representa, calificó de “histórico” la elección de Giousouf. El domingo 11 legisladores de origen turco conquistaron una banca.

Será compañero de bancada de Giousouf, Michel M. Huber, nacido en Munich, pero hijo de un senegalés, quien junto a otro diputado originario de ese país, Karamba Diaby, serán los primeros legisladores afroalemanes de la historia.

Como muchos otros inmigrantes, Diaby ha vivido en carne propia la intolerancia y la violencia. Siendo un joven estudiante, en 1990, un grupo de neonazi estuvo a punto de matarlo a palos y se salvó de milagro. El resultado obtenido este domingo al figurar en la bancada de los socialdemócratas del SPD, significó para él una alegría profunda y una gran emoción. Su objetivo es que otros como él puedan en el futuro tener las mismas oportunidades. Para Diaby “los extranjeros que han obtenido la nacionalidad deben preocuparse más para poder estar representados en política”.

Si bien se trata de un grupo reducido de legisladores, una treintena sobre más de 600 diputados del Bundestag, y si bien no se puede decir que se han superado prejuicios y barreras culturales, este resultado marca un rumbo que indica que ya no se le cierran las puertas a los extranjeros.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Angela Merkel con más margen para formar un gobierno


Su partido, el demócrata cristiano, ha obtenido un rotundo triunfo, consiguiendo el 41,5 por ciento de los votos. Hay chances de formar una coalición de gobierno con los socialdemócratas, que obtuvieron el 25,6 por ciento o de reeditar una alianza con el partido de Los Verdes, que superaron el 8 por ciento. Una tercera hipótesis es la de un gobierno de minoría.

Luego del triunfo electoral que dejó a la Jefa de Gobierno de Alemania, Angela Merkel, a un paso de la mayoría absoluta, el tema ahora será con quien formar una coalición de gobierno. Los demácratas cristianos de la CDU liderados por la actual canciller, alcanzaron el 41,5 por ciento de los sufragios. Sin embargo sus socios de gobierno, los liberales de la FDP ni siquiera lograron el mínimo para entrar en el Parlamento, el 5 por ciento de los votos, por lo que a Merkel se le abren nuevas posibilidades de coalición para sostener el gobierno. En rueda de prensa, Merkel declaró: "Hemos recibido el mandato de formar Gobierno. Alemania necesita un Gobierno estable. Esa es nuestra responsabilidad".

Una de las hipótesis más probable es la de una gran coalición con los socialdemócratas del SPD, que en los comicios de ayer consiguieron el 25,6 por ciento de los votos. En ese caso, se dispondría de una aplastante mayoría, el 80 por ciento de las bancas el Parlamento, con la menguada oposición de La Izquierda (8,6 por ciento) y el grupo ambientalista de Los Verdes (8,4 por ciento). En efecto, la misma Merkel confirmó haber recibido una llamada del socialdemócrata Peer Steinbrück, quien le solicitó esperar hasta este viernes, cuando su partido tomará una decisión al respecto. Preguntada sobre si los resultados provocarán cambios en su política europea, Merkel ha afirmado que "nuestra política europea ha sido buena, no tenemos por qué cambiar".

Otra posibilidad sería la de unirse al grupo de Los Verdes, que también se encuentran en un momento de crisis por el resultado adverso conseguido y por las discusiones internas entre “realistas” y “fundamentalistas”. Demócratas cristianos y verdes han gobernado junto en algunos de los Estados alemanes, pero la coalición no terminó bien. 

Angela Merkel supera indudablemente fortalecida el examen de las urnas. Su política satisface a los alemanes que han redescubierto el liderazgo europeo de su país y la estabilidad en un momento en que la crisis económicas sacude el resto del Viejo Continente. LA CDU sumó ocho punto más respecto a 2009. Al haber conseguido 311 de las 630 bancas del Bundestag, estaría la posibilidad de intentar un gobierno de minoría, aunque no es ésta la tradición parlamentaria alemana, donde se opta por pequeñas o grandes coaliciones, pero que aseguran la mayoría necesaria para gobernar. Sin embargo, desde que llegó al poder, Merkel ha logrado superar preconceptos durante los primeros ocho años de gobierno. Su referencia a la necesidad de un gobierno estable hace pensar que no es ésta su intención. En los próximos días sus decisiones disiparán las dudas al respecto.